Un misil para la industria: La novela entre Macri, Sica y Acevedo

Opinión 20 de agosto de 2018 Por
Sica decidido a jugar con los empresarios del coloquio IDEA dijo que cambios en reintegros no produce debilidad para la industria, algo que cayó tan mal en el sector industrial que el mismo Presidente tuvo que llamar a Miguel Acevedo de la UIA. Que dijo.
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Por editorial

La semana pasada si no fuera por el circo mediático judicial montado aldedor del gloria gate podría considerarse la semana más negra en la corta historia de Macri al frente del Gobierno para los industriales, y en particular, para los de la UIA.

No importó, paradójicamente, que el ahorro fiscal decretado por Macri hace un par de días de casi usd 1000 millones se haya esfumado de las manos de Caputo en 24 horas para controlar el tipo de cambio. Lo que fue como un "misil" para la industria fue que ese ahorro fiscal, o ajuste, haya sido el recorte a los reintegros a las exportaciones con valor agregado, en rigor devolución de impuestos internos al exportar para el año 2018 y 2019. Son 10.000 las industrias que exportan, casi todas con uno o los dos pies puestos en la UIA, todos afectados por esta medida.

Acevedo será recordado en la UIA como un Presidente que intentó pero no logró salvar ni siquiera a los propios si la retaliación de la entidad fabril no llega y pronto. La rendición incondicional que ofreció a Marcos Peña y al ex de producción, Cabrera, acompañado por los oficialistas Funes de Rioja, B20, y Betnaza, coimero de Paolo Rocca según sus propias declaraciones, tuvo costo no solo institucional sino estructural para la industria argentina. 83.000 puestos de trabajo en el sector menos. 6 de cada 10 pymes industriales andando a la mitad de su capacidad productiva según ENAC. Retracción brutal de casi 10 puntos porcentuales en la actividad fabril según el CEU-UIA.

Si embargo el buen Acevedo recibió el cambió de Ministro como un "afloje" al sector. Hizo la tarea. Recibió a Dante Sica institucionalmente en la UIA, sus alfiles como Martin Rapallini de la UIPBA se cansaron de gastar rollos de fotos visitando pymes en distritos de intendentes del PRO o Silvio Zurzolo  de ADIBA acercando informes y casos de la debacle industrial pero diplomaticamente obviando las causales que llevaron la situación al mismo quebranto de sus asociados. Hizo todo pero no bastó.

El ministro de Producción Dante Sica se refirió a las medidas anunciadas por Hacienda durante la semana y que permitirán un ahorro fiscal de $ 65.500 millones. Sica sostuvo que es "difícil pensar" que la readecuación de reintegros "deje en una situación de debilidad al sector fabril" o "impida mantener la dinámica de exportaciones". Les corrió el cuerpo.

Días atrás, el Gobierno dió a conocer una serie de medidas para lograr un ahorro fiscal de $ 65.500 millones durante este año y el próximo, y entre ellas suspendió por seis meses la baja de las retenciones para aceites y harinas de soja, que generó el rechazo de la dirigencia rural.

También se eliminó el Fondo a través del cual se transfería a provincias y municipios el 30% de la recaudación de los derechos de exportación a la soja, y se reduce en un 66% el monto total pagado en concepto de reintegros a la exportación, de acuerdo con un esquema diferenciado por producto.

"Es difícil pensar que esta readecuación de los reintegros deje en una situación de debilidad o les impida mantener la dinámica de exportaciones hacia adelante a sectores, como muchos de los industriales, que ya son grandes exportadores", subrayó. Consideró que los integrantes de la Unión Industrial Argentina "pueden aludir que era una medida que no la esperaban, por lo menos este año, y que puede afectar los negocios de corto plazo desde el punto de vista del cambio de reglas de juego".

Evaluó, además, que "algunos sectores empresariales no ven que la estabilidad macroeconómica depende de la baja del déficit fiscal".

"Entiendo que la falta de información generó una sobrerreación", señaló y aseguró: "Esta readecuación de reintegros no pone en situación de peligro o supervivencia a un sector industrial, y mucho menos, a sectores en los que la Argentina ya tiene una altísima ventaja competitiva". 

No lo dijo en el edificio de av de mayo, lo dijo en el Coloquio de IDEA donde Sica se siente más cómodo con empresarios afines que entienden que la "batalla contra el populismo" hay que darla a fondo, aún si hay que pagar el costo de fundir al sector industrial.

Empresarios industriales indignadas acercaron a este medio incluso los informes, bien pagados por el Ministerio de Producción de la consultora ABECEB de Dante Sica, que recomiendo lo opuesta, desarrollar a los proveedores pymes por ejemplo para el sector minero. "Te dicen un cosa pero buscan que se importe todo" agregaron los empresarios que pidieron el anonimato ante el miedo de persecución del Gobierno.

El día del empresario nacional, el 16 de agosto, el oficialismo intentó estructurar un acercamiento con el sector que fracasó, primero Dante Sica plantó en un desayuno a CGERA, luego la represión a medio centenar de pymes de ENAC que buscaban manifestarse frente al ministerio de economía y más tarde el desaire del Foro De Convergencia Empresarial que antes de firmar un acuerdo de no despidos preferian cortarse las dos manos aunque la respuesta oficial en rigor fue que no había consenso para ello ni para foto con la CGT esa misma tarde del 16. Finalmente Macri volvió a su viejo amor, el círculo  rojo de AEA lo recibió en un evento tenso que sirvió como tribuna para profundizar el circo se los cuadernos gloria mas que para hablar de la realidad de la Producción.

Tan profunda es la crisis del sector que ya se habla de una grieta en la misma AEA, entre los beneficiados y los entregados.

Cuentan que el presidente de la Unión Industrial iba caminando por las inmediaciones del Sheraton de Retiro tras la jornada de la Asociación Empresaria Argentina, cuando le sonó el celular: “Miguel, te llama el Presidente”. Mauricio Macri, estaba sorprendido por el tono y las palabras elegidas por el titular de la UIA en sus críticas al recorte del 66% en los reintegros a las exportaciones de productos industriales y decidió tomar cartas en el asunto. Acevedo había dicho que la medida era “un misil al valor agregado”. Por lo poco que trascendió, Macri le explicó que todos estaban haciendo un esfuerzo en “medio de la tormenta” y hasta hizo suyas las palabras de Paolo Rocca, quien minutos antes había dicho en ese encuentro que había que hacer “sacrificios inevitables”. 

Nada ya tiene Acevedo para ofrecer la rendicion incondicional y anticipada lo puso en una mala posición. ¿ Tendrán los industriales la dignidad de pelear por su sector o reeditaran el tango del 2015 apoyando tanto a Scioli como a Macri pero sin fábricas ni empleadoa que ostentar?

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