Ni Macri ni Vidal ni Larreta mencionaron a la industria en sus discursos

Política 04 de marzo de 2019 Por
El Presidente Mauricio Macri y los gobernadores Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, todos del PRO, inauguraron las sesiones ordinarias de sus correspondientes legislaturas con extensos discursos sin mencionar una sola vez la palabra industria.
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El primero en inaugurar las sesiones ordinarias de la legislatura porteña fue Horacio Rodríguez Larreta. En su discurso de 40 minutos de corte absolutamente vecinalista esquivó la recesión económica y la situación crítica que sufre la economía real al punto que no mencionó ni una sola vez la palabra "industria".

Posteriormente el Presidente de la Nación Mauricio Macri en un encendido discurso pero alejado de la realidad también inauguró a las 11 hs del mismo Viernes 1 de Marzo las sesiones Ordinarias del Congreso de la Nación. Con una relatoría llena de furcios tampoco mencionó la palabra "industria". Si bien se había especulado con que el tema pymes sería uno de los ejes de su anuncio Macri mencionó la palabra "pymes" apenas un puñado de veces solo de manera descriptiva de "supuestos" logros como que "Creamos Exporta Simple y 660 Pymes ya hicieron más de 3.700 operaciones de exportación, a casi 100 países".

Finalmente en horas de la tarde la Gobernadora María Eugenia Vidal en línea con el discurso nacional tampoco mencionó la palabra "industria". En el caso provincial la crisis del sector productivo es grave y solo se refirió al sector de manera épica casi haciendo el acto de cierre indicando que "Quiero una Provincia donde nuestros campos, nuestra energía, nuestra industria llegue a todo el mundo".

La respuesta del sector no se hizo esperar y las pymes salieron a reprobar la actitud de los dirigentes del PRO que ya se comportan en "código electoral" cuando deberían rendir cuentas ante los representantes legislativos del pueblo.


Discursos

Horacio Rodríguez Larreta

Señor Vice Jefe de Gobierno, Diego Santilli.

Señor Vicepresidente 1° de la Legislatura, Francisco Quintana.

Señoras y Señores Legisladores.

Invitados y autoridades de la Ciudad.

Vecinos, amigos, familia:

Hoy es un día muy importante por dos cosas: porque iniciamos las sesiones en esta casa, y también porque empezaron las clases en la Ciudad.

Esto quiero destacarlo especialmente porque en medio del diálogo salarial con sus representantes sindicales, los docentes ya están en las aulas dando clases, demostrando la responsabilidad y el compromiso de toda la comunidad educativa por cumplir los 190 días de clase.

En realidad, me tengo que corregir: las clases en la Ciudad ya habían empezado hace dos semanas, porque los casi 23 mil alumnos que este año empiezan primer año de la secundaria están en las aulas desde hace dos semanas preparándose mejor para este paso tan importante en su formación.

Ahora sí. Es un honor estar en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para abrir las sesiones de este nuevo año, el tercero desde que los vecinos nos dieron la responsabilidad de trabajar juntos para hacer de la Ciudad un mejor lugar para vivir.

Esta responsabilidad nos acompaña en todo momento. Está presente en cada idea que pensamos, en cada proyecto que impulsamos y en cada acción que llevamos adelante junto a los vecinos.

Y digo “junto a los vecinos” porque trabajamos juntos, en equipo. Somos los vecinos quienes conocemos mejor que nadie qué necesitamos transformar.

Una vez más quiero agradecerles especialmente a todos ustedes, legisladores, por trabajar juntos, más allá de las coincidencias o diferencias que podamos tener, con el foco siempre puesto en que los porteños vivamos mejor.

Las grandes transformaciones que estamos encarando en la Ciudad nos presentan muchos desafíos para este año en esta Legislatura: por ejemplo la transformación educativa que está en marcha, la creación de la primera universidad docente, los nuevos códigos de planeamiento urbano, de edificación, de habilitaciones y muchos otros proyectos importantes.

Como siempre, cada uno de ellos los vamos a tratar con los valores que nos identifican: con diálogo, con respeto y con el espíritu constructivo que caracteriza a esta casa de todos los porteños.

El poder es de los vecinos. Hoy nos toca, como gobierno, llevar adelante las transformaciones en la Ciudad. Estando ahí, bien cerca, escuchando, atendiendo, conociendo de primera mano qué necesidades tenemos, qué nos quita el sueño, qué soñamos y qué nuevos desafíos tenemos por delante.

Creemos que lo mejor que puede pasarle a toda gran Ciudad es que, más allá de quien circunstancialmente gobierne, los vecinos seamos los protagonistas de cada una de sus transformaciones.

Los gobiernos pasan; las transformaciones que logremos quedan para siempre.

Transformar es un cambio de paradigma: es más que solucionar los problemas o arreglar lo que está dañado; es modernizar, desarrollar, enriquecer lo que ya existe y crear lo que todavía no existe.

Y además es hacerlo en cada barrio, en cada plaza y en cada esquina de la Ciudad por igual, porque una Ciudad se desarrolla realmente cuando crece equilibrada, cuando en todos los barrios tenemos las mismas oportunidades, cuando con libertad podemos elegir qué caminos seguir en la vida, cuando el norte, el centro y el sur no son más que una ubicación en el mapa.

La transformación está presente en la vida de cada vecino. La transformación es el corazón de nuestra gestión y la esencia de Buenos Aires.

Hoy tenemos una compañía muy especial, la de los grandes protagonistas de la Ciudad: un grupo de vecinos que simboliza a todos los porteños.

Hace unos días los invitamos a esta Legislatura a participar de este día. Es un gran honor para mí dar este discurso hoy ante todos ustedes.

Así que muchas gracias Blanca, Rocío, Micaela, Zulema, Elena, Melanie, Carlos y Gastón por su tiempo, por dejar lo que estaban haciendo para estar acá representando a los 3 millones de vecinos de la Ciudad, que con nuestras coincidencias, diferencias, pasiones, esfuerzos y sueños, hacemos juntos la Ciudad de todos los argentinos. ¡De corazón muchas gracias!

Quiero empezar destacando que estamos a una semana del día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo.

Hoy y todos los días, hombres y mujeres tenemos la gran responsabilidad de trabajar por la igualdad.

Para que las diferencias de género no signifiquen desigualdades en los derechos.

Para combatir la violencia de género que afecta la vida, la libertad, la integridad física, psicológica y económica de las mujeres por el hecho de ser mujeres.

Y para educarnos en el respeto a la diferencia.

Todavía nos falta recorrer un largo camino para alcanzar la igualdad. Pero también es claro que la incorporación de las mujeres a todos los ámbitos de la sociedad es una fuerza imparable y necesaria.

En la Ciudad estamos llevando adelante una agenda de género que queremos que sea cada vez más importante: tenemos la Línea 144, que funciona las 24 horas, los 365 días del año y brinda contención y asesoramiento; los 11 Centros Integrales de la Mujer que brindan asistencia psicológica y asesoramiento legal; y distintos programas de fortalecimiento para la igualdad de oportunidades, como “Todas Mujeres Migrantes”, y el Observatorio de Equidad de Género.

Ahora voy a hablarles de lo más importante que tenemos, que es el futuro de los chicos. Y en ese futuro, la educación juega un papel fundamental porque les da la posibilidad de descubrir sus talentos, sus gustos, de desarrollar su potencial, de elegir qué camino quieren seguir y de cumplir sus sueños.

Con mucho orgullo puedo decir que en la Ciudad estamos haciendo la mayor transformación educativa de los últimos 50 años. Y esto es posible gracias a los cimientos que sentó Mauricio.

Desde 2007, la inversión en educación creció un 16% y el salario docente creció un 25%, ambos en términos reales. Hoy, todos los alumnos de escuelas públicas aprenden inglés desde primer grado y ya tenemos casi 100 escuelas de la Ciudad con jornada extendida para 6to, 7mo primero y segundo año, donde los chicos aprenden materias como ciencias, programación o arte y que equivalen a 90 días más de clases por año.

Todos pasos adelante que hoy nos permiten encarar una de las transformaciones más ambiciosas que tenemos en la Ciudad, y que estamos haciendo de manera integral, trabajando sobre 4 ejes clave para la educación de los chicos.

Primero, sumando más y mejor infraestructura, construyendo 52 nuevas escuelas, de las cuales 30 incluyen nivel inicial desde la sala de 3 años, y mejorando las que ya tenemos.

Por ejemplo hace unos días estuve recorriendo las obras del Polo Educativo Mataderos, uno de los 8 que tenemos en construcción, y que integran en un mismo lugar a las escuelas iniciales, primarias, secundarias y a los polideportivos.

Segundo, apostando por la educación digital, para que los chicos tengan más conocimientos de tecnología empezando por los más chiquitos, que ya desde las salas de 5 tienen a disposición tablets, cámaras digítales, proyectores y kits de programación.

Tercero, incorporando la Secundaria del Futuro, para que los chicos salgan del colegio mejor preparados para desarrollarse en el mundo profesional.

Y cuarto, jerarquizando la formación docente para que los maestros cuenten con más y mejores herramientas para enfrentar los desafíos del aula.

Para ello enviamos a esta Legislatura el proyecto de creación de la primera Universidad Pública de Formación Docente de la Ciudad.

Si queremos una educación más personalizada, que apunte a desarrollar el potencial de cada chico, necesitamos más docentes, más maestros de primaria, más profesores de inglés, de ciencias…

Y para eso, necesitamos que cada vez más jóvenes elijan enseñar.

Queremos enriquecer estos proyectos a través del diálogo con todos los sectores, y esta Legislatura es el ámbito de diálogo por excelencia.

Otro gran desafío que estamos llevando adelante juntos es hacer que cada vez más porteños puedan cumplir el sueño de la casa propia.

El desafío de tener tu lugar significa la oportunidad de que, con el fruto de tu esfuerzo, puedas irte de la casa de tus viejos a vivir sola.

Significa que cuando formes tu familia, tengas un lugar donde criar a tus hijos, educarlos e inculcarles tus valores. La casa propia está en la esencia del progreso de los porteños.

El año pasado en la Ciudad, sumando los créditos PROCREAR, que tienen la cuota más baja del país, el Primera Casa BA, y el Programa de Asociaciones Intermedias, hubo más créditos hipotecarios para la clase media que en el total de los últimos 15 años.

Y eso fue gracias a que el Gobierno Nacional logró, después de más de 20 años, que haya crédito hipotecario en Argentina.

Nuestro compromiso es llegar el año que viene a los 20 mil créditos hipotecarios.

Además, gracias al trabajo en equipo junto a todos ustedes, legisladores, el año pasado dimos pasos muy importantes para que alquilar sea más fácil en la Ciudad y esté al alcance de todos.

Hoy, en la Ciudad, 400.000 familias alquilan la casa en la que viven. Juntos bajamos los costos para alquilar una vivienda, reduciendo comisiones ridículas y requisitos absurdos que planteaban algunas inmobiliarias.

Tenemos que ir por más y trabajar juntos para lograr que la garantía para un alquiler deje de ser necesariamente una propiedad en la Capital.

También avanza nuestro gran sueño: el de la integración de las villas a la Ciudad para que sean un barrio más, en el que cada vecino tenga las oportunidades que necesita para progresar, desarrollarse y vivir mejor, con los mismos derechos y responsabilidades.

Por primera vez nos estamos ocupando de un tema que nos tenía paralizados en el debate.

Este sueño es hoy posible gracias al Gobierno Nacional que nos transfirió los terrenos donde se asientan muchas de las villas para que las integremos a la Ciudad, y nos da acceso a los programas de vivienda nacionales.

Y también es posible porque lo hacemos en equipo con los vecinos, consensuando cada paso que vamos dando en el camino de la integración.

Justamente hoy nos acompaña Blanca, una vecina del Barrio Rodrigo Bueno, que hace tiempo trabaja y participa muy comprometida junto a los equipos del Instituto de la Vivienda de la Ciudad para integrar el Barrio. Gracias Blanca por acompañarnos hoy.

En el camino de la integración es muy importante que todos tengamos acceso a salud y a educación pública de calidad cerca de nuestras casas.

Desde el año pasado los vecinos del Barrio 31 pueden atenderse cada vez que lo necesitan en el Nuevo Centro de Salud, el 47. Y para que los chicos puedan preparase para el futuro y educarse más cerca de sus casas, seguimos avanzando con las obras del Polo Educativo María Elena Walsh y con la mudanza del edificio del Ministerio de Educación al Barrio, que van a estar listos para 2019.

Este año, además, vamos a terminar la nueva Illia, que es clave para la integración, porque no hay integración posible si dejamos una autopista que pase por encima de las cabezas de los vecinos del barrio.

Además esto nos va a permitir hacer un parque en altura de 45.000 metros cuadrados.

En el Barrio 20 de Lugano, donde viven 27.000 vecinos, avanza la construcción de las primeras 796 viviendas en el predio Papa Francisco, que van a estar listas para diciembre de este año.

En el Barrio 21-24 estamos relocalizando a las 1.000 familias que viven sobre el Riachuelo.

Ya relocalizamos 684 familias que vivían a orillas del Riachuelo en los barrios y complejos Mujica, Lacarra, San Antonio, Luzuriaga, San Francisco y Cruz.

También seguimos adelante con la demolición del Elefante Blanco donde, para mazo de 2019, vamos a mudar el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat.

En Rodrigo Bueno ya empezamos con las obras de agua potable, nivelación y mejoras del espacio público para las 1.200 familias que viven ahí.

Y avanza la integración de las 1.042 familias que viven en el Barrio Fraga, en Chacarita, donde hace unos pocos días abrimos la calle Triunvirato.

Cada familia va a tener que hacer un esfuerzo y pagar para tener su hogar. Por supuesto que con créditos acordes a sus posibilidades, pero esto es escencial: creemos en la cultura del trabajo, creemos en el esfuerzo como condición fundamental del progreso.

Cuidar a los vecinos en cada una de las etapas de su vida es otra de nuestras grandes prioridades. Como siempre decimos: el Estado es estar. Y el Estado está.

Ya son más de 10.500 chicos de entre 45 días y tres años que asisten a alguno de los 77 Centros de Primera Infancia que tenemos en la Ciudad. Son centros donde los chicos reciben todo el amor, el estímulo y la nutrición que necesitan en sus primeros años de vida, y son también un apoyo para muchos papás y mamás que pueden ir a trabajar tranquilos sabiendo que dejaron a sus hijos en las mejores manos.

Y en los próximos días vamos a estar cumpliendo el compromiso de que 100 mil adultos mayores se integren al mundo digital: naveguen en internet, estén en contacto con sus familiares y amigos a través de las redes sociales, se informen y miren películas, como hacemos todos.

Además, seguimos cerca de los que más lo necesitan a través del Buenos Aires Presente, por el que más de 700 asistentes sociales recorren las calles y acompañan a quienes, por distintos motivos están en situación de calle, apoyándolos para darles una solución a lo que es urgente, que es un lugar donde pasar las noches, pero también motivándolos y apoyándolos para que empiecen el camino de la reinserción social.

Trabajamos para que cada vez que lo necesitemos, contemos con un sistema de salud pública gratuito, de calidad y cerca de nuestra casa. Un único sistema de salud, integrado, mejor conectado, que brinde la misma calidad de servicios a los vecinos en toda la Ciudad.

Este año cumplimos el compromiso de que todos los vecinos de la zona Sur cuenten con un Centro de Salud a no más de 15 minutos de su casa en transporte público. Y estamos cada vez más cerca de hacerlo realidad en toda la Ciudad.

En 2017 sumamos tres nuevos Centros de Salud; el 43, en el Barrio 20; el Centro de Salud 22, en el edificio de la ex Liga Israelita y el Centro de Salud 47, en el Barrio 31.

Y este año vamos a inaugurar dos más: uno en Ciudad Oculta y otro en el Barrio 1-11-14.

Todos los Centros de Salud están equipados con lo necesario para cuidarnos y con un equipo médico de excelencia.

El año pasado cumplimos con el objetivo de implementar la Historia Clínica Electrónica en cada uno de ellos, un gran paso que cambia para siempre la forma en que accedemos a la información sobre nuestra salud.

Hoy ya 450.000 vecinos están empadronados e hicieron más de 1 millón de consultas de nivel primario registradas en la Historia Clínica Electrónica.

También cumplimos con el compromiso de contar con 100 médicos de cabecera asignados a todas las familias de la Zona Sur de la Ciudad y sumamos nuevas especialidades, como trabajadoras sociales, odontólogos, obstetras y psicólogos.

Seguimos adelante con las obras de los dos primeros Centros de Atención Ambulatoria, que van a estar equipados para atender casos más complejos que los que podemos ver en un Centro de Salud y que van a ser una gran ayuda para seguir descomprimiendo la atención en los hospitales.

Y mejoramos las guardias y el acceso a los consultorios en 15 hospitales de la Ciudad, sumando más personal administrativo y un nuevo sistema de turnos para reducir el tiempo de espera y mejorar la atención.

Terminamos las obras en los hospitales Grierson, que ahora tiene un nuevo servicio de internación para los chicos que llegan con casos graves; el Penna, donde hicimos una nueva Neonatología; en el Pirovano, donde sumamos una nueva unidad de terapia intensiva; y en el Fernández.

Este año seguimos con las obras en los hospitales Ramos Mejía, Rivadavia, Ferrer, Moyano, Grierson, Elizalde, Durand, Alvear y Álvarez, en los que estamos mejorando la infraestructura y sumando más tecnología y servicios.

En cuanto a las emergencias, el año pasado integramos el SAME al 911, para que sea más fácil y más rápido para todos pedir ayuda cuando tenemos una emergencia y sumamos 162 nuevos médicos y enfermeros al servicio.

Este año vamos a incorporar otros 153 hasta llegar a la meta de 315 nuevos profesionales propios del servicio de emergencias.

Todos los porteños queremos progresar. Nuestra Ciudad es un fiel retrato de lo que somos y de lo que queremos ser cuando decidimos avanzar.

Y porque nos motiva ir para adelante y progresar, todas las transformaciones las estamos haciendo con los vecinos, juntos.

Cuando un gobierno escucha, presta atención, reconoce los problemas y toma nota para solucionarlos, los vecinos participamos.

Cuando un gobierno se abre y pone a disposición de todos toda la información de lo que está pasando, los vecinos nos enteramos y nos involucramos.

Cuando un gobierno asume una cantidad de compromisos medibles y comprobables, los vecinos confiamos más.

Cuando un gobierno genera canales de diálogo en todas sus áreas con cada vecino, aparecen propuestas fabulosas. Hoy los vecinos proponemos, elegimos y decidimos un montón de proyectos para la Ciudad.

El primer año del Programa Buenos Aires Elige fue un éxito: los vecinos presentamos 26.000 proyectos y votamos 239 que se van a hacer realidad.

Hoy, acá con nosotros están Elena y Zulema, dos vecinas que hicieron dos propuestas súper interesantes para la Ciudad.

Elena propuso un circuito cultural en Balvanera, por lugares históricos como la casa de Gardel en la calle Rincón, el Café de los Angelitos, la calesita de plaza, entre otros atractivos.

Y Zulema propuso instalar bibliotecas ambulantes en las plazas y paseos públicos, para que todos los vecinos podamos leer sin cargo en las diferentes plazas de la Ciudad.

El potencial cultural de Buenos Aires es de un nivel superlativo: en artes visuales, en literatura, en teatro, cine, fotografía... en cada una de las disciplinas artísticas.

Buenos Aires es una ciudad única en el mundo por la variedad y calidad de su oferta cultural independiente, visible en teatros, salas de música, centros culturales y otros espacios que día a día abren sus puertas para estimular a los vecinos de toda la ciudad.

Los porteños producimos y consumimos cultura: vamos a festivales, a museos, aprendemos a pintar, sacamos fotos, recorremos librerías, vamos al teatro, a recitales al aire libre, escribimos.

Nos pone muy contentos aportar a todo este talento promoviendo y mejorando los diferentes espacios culturales. Y también generando festivales y eventos culturales en todos los barrios de la ciudad.

Este año estamos dando una paso más para promover la cultura para todos: sumamos como uno de nuestros compromisos de gobierno el lanzamiento de una tarjeta cultural para jóvenes de 16 a 18 años de la escuela pública y sus docentes que les permitirá ir al cine, al teatro, comprarse libros o cualquier otra salida cultural que elijan.

Reabrimos el San Martín, gran emblema cultural de nuestra ciudad, llevamos el Teatro Colón a todo el país y decidimos hacer una gran transformación en la Avenida Corrientes, que avanza para ser peatonal y uno de los mejores corredores teatrales del mundo.

Como todos pueden verlo, la Ciudad está en pleno proceso de transformación. Tenemos muchas obras en marcha en todos los barrios.

Para cada vecino hay una obra en marcha en la Ciudad, para cada necesidad hay una obra en marcha en la Ciudad, para cada etapa de la vida hay una obra en marcha en la Ciudad.

Como siempre, les pedimos disculpas porque sabemos que durante las obras se generan inconvenientes. Es como arreglar tu casa viviendo adentro, durante la obra cuesta, pero después mejora mucho la calidad de vida.

Además, en algo que hace a la transparencia, subimos todas las obras de la Ciudad a internet. Entre la Apertura del Plan de Gobierno y el sitio BA Obras podemos conocer de qué se trata cada obra en marcha, cuándo finaliza, cuánto costó, qué área es la responsable y todos los detalles.

Estamos trabajando en muchos casos día y noche para terminar en la fecha comprometida.

Cuando el Paseo del Bajo sea realidad vamos a cambiar la actual barrera de camiones del Bajo porteño por parques y plazas para los vecinos: ¡un nuevo corredor verde de 60 mil metros cuadrados va a nacer en la Ciudad! En suma, equivalen a dos Parques Lezama.

Todos los micros que van a Retiro y los camiones que van al Puerto van a ir bajo tierra. Y los vecinos del Norte y los del Sur de la Ciudad vamos a estar más cerca.

Estamos acelerando los tiempos para terminarla, como nos comprometimos, en el primer semestre del año que viene.

También avanza otra gran aspiración que tenemos en Buenos Aires: la de hacer una Ciudad sin barreras de tren. Imaginémonos por un instante cómo va a ser Buenos Aires cuando hayamos eliminado el 90% de las barreras. Hace unos años parecía una utopía: hoy estamos camino a hacerlo realidad.

Va a mejorar mucho la seguridad vial porque una barrera en medio de la Ciudad es un peligro, y vamos a ganar tiempo todos los días porque no vamos a tener que esperar a que pase el tren para circular.

Seguimos adelante con los pasos Bajo Nivel. Ya hicimos 26 y tenemos en obra el de Balbín, en Saavedra, y el de Nazca, en Villa del Parque. A la vez que avanzan los tres viaductos que estamos haciendo para que el tren viaje en altura: el San Martín, que va a beneficiar a los vecinos de Palermo, Villa Crespo, Chacarita y Paternal; el Mitre, que va a beneficiar a los vecinos de Belgrano y Nuñez y el Belgrano Sur, que va a beneficiar a los vecinos de Pompeya, Parque Patricios, Barracas y Constitución.

Quiero destacar a Micaela, que está sentada acá. Micaela trabaja todos los días en la obra del Viaducto San Martín que está haciendo AUSA. Sos un gran ejemplo para todos, Micaela, con tu trabajo de todos los días, además de contribuir al sueño de Buenos Aires sin barreras, das un mensaje poderoso a favor de la igualdad de género.

En el mismo sentido sigue adelante el Soterramiento del Sarmiento, que los Gobiernos anteriores anunciaron decenas de veces pero nunca hicieron. Avanza en sentido Provincia a Capital y va a beneficiar a los vecinos de Once, Caballito, Flores, Floresta, Villa Luro y Liniers.

En total vamos a eliminar más de 50 barreras de tren, y vamos a abrir más de 50 nuevos pasos que hoy no existen. Una transformación que va a ser imponente y para siempre.

En lo que hace a la manera de circular, nuestra visión es clara: trabajamos para que el transporte público sea la mejor opción para movernos por la Ciudad, para que todos lo elijamos.

El transporte público es el que usamos la mayoría de los porteños para ir a trabajar, a estudiar, al médico, o simplemente para salir de casa. No hay más vuelta que darle: esa es nuestra prioridad.

Vamos a seguir avanzando con la red de Metrobus. En menos de 7 años de vida ya se hacen un millón y medio de viajes por día.

Y también con las mejoras en el subte, terminando las 4 nuevas estaciones que tenemos en marcha, mejorando la frecuencia y sumando aire acondicionado en las formaciones.

Cuando recibimos el manejo del subte, ninguna formación tenía aire acondicionado y había que esperar más tiempo en el andén porque el promedio en hora pico estaba arriba de lo 4 minutos.

Hoy, la mitad de los vagones tienen aire acondicionado y para 2019 vamos a llegar al 70% de las formaciones. Y salvo en la línea E, estamos en una frecuencia promedio, en hora pico, de 3 minutos.

Estas mejoras nos permitieron pasar de 900 mil viajes por día a fines de 2015, a más de un 1.300.000 hoy, lo que equivale a más de una línea nueva de subte. Vamos a seguir trabajando para mejorar la calidad del servicio.

Y cada vez somos más los que usamos las bicicletas para ir de un lado a otro de la Ciudad. Es la manera más saludable y ecológica de movernos.

Hoy, los porteños hacemos más de 200 mil viajes en bici por día por los 203 kilómetros de bicisendas y ciclovías que hay en la Ciudad. El sistema EcoBici es uno de los pocos, sino el único, servicios de bicicletas gratuito del mundo.

También seguimos dándole prioridad a los peatones y promoviendo que caminemos más. Con las peatonales que hicimos, en Retiro y Tribunales, tenemos dos zonas mucho más amigables para caminar.

Y este año vamos a seguir abriendo otras nuevas zonas peatonales en avenida Corrientes, en Liniers y en Once.

Estamos en el año de los primeros Juegos Olímpicos que organizamos en nuestro país: los de la Juventud, y tenemos el honor de que la sede sea nuestra Ciudad.

Más de 4.000 atletas de 206 países, además de periodistas, familiares y turistas van a venir a la Argentina para este evento inolvidable. Y la puerta de entrada de todos ellos van a ser Soldati y Lugano, en el Sur, la zona de la Ciudad con mayor potencial.

En pocos meses vamos a terminar la Villa Olímpica, donde estamos haciendo 1.050 departamentos de hasta 3 ambientes que, cuando estén listos, los vecinos vamos a prestárselos a los atletas para que se hospeden durante la competencia, y una vez finalizados los Juegos van a volver a los vecinos para siempre, que van a ser propietarios gracias a Créditos muy beneficiosos del Banco Ciudad.

Y quiero destacar que una parte de los departamentos de la Villa Olímpica van a ser exclusivos para docentes de escuelas públicas porteñas.

Y en agosto, vamos a terminar las obras del Parque Olímpico, donde van a suceder la mitad de todas las competencias, y que también va a quedar para todos los vecinos una vez que terminen los juegos.

Ese es el verdadero Legado de estos Juegos Olímpicos: miles de vecinos que vamos a vivir mejor.

Cada vez que arreglamos una plaza, plantamos un árbol, mejoramos una calle o abrimos una nueva zona peatonal estamos sumando más calidad de vida para todos.

En estos años los porteños asumimos el gran desafío de crear 110 hectáreas nuevas de espacios verdes en la Ciudad. La mayor en muchas décadas.

Sabemos lo que significan para nosotros los parques y las plazas. La gran mayoría de los porteños vivimos en departamento, por eso las plazas son tan importantes.

En ellas respiramos aire puro, nos juntamos a tomar mate, ¡En las plazas nuestros hijos aprenden a andar en bici! La plaza del barrio es el jardín de casa, y hoy están mejor cuidadas que nunca gracias a que la mayoría de los vecinos colaboramos y las mantenemos.

El año pasado mejoramos 8 parques e inauguramos 8 nuevas plazas en la Ciudad. Con nuevos juegos para que los chicos se diviertan, con senderos para caminar, con más árboles que nos den sombra en los días de calor y con gimnasios a cielo abierto para que los usemos todos: sumamos 67.000 nuevos metros cuadrados de espacio verde a la Ciudad.

Y en todos los nuevos desarrollos urbanos que estamos generando vamos a crear espacios verdes y públicos como en el parque de la Innovación, el Autódromo o la propia Villa Olímpica. Todos casos que surgieron de leyes que ustedes votaron.

Y para adelante, avanza todo el corredor verde que se va a generar en el Bajo Porteño con el Parque del Bajo y con el Paseo del Bajo, y todos los espacios verdes que se van a sumar sobre el ferrocarril Sarmiento tras el soterramiento, en el Centro de la Ciudad, una de las zonas en donde los vecinos más necesitamos espacios verdes.

Además, seguimos cumpliendo el compromiso de que las veredas sean de los vecinos del barrio, y no de la venta ambulante ilegal.

Paso a paso, fuimos desmantelando los enclaves del comercio ambulante ilegal en la Ciudad. El último paso lo dimos en Liniers, barrio que además ahora está por transformarse de manera integral, con veredas arregladas y mejor iluminadas, más árboles y un nuevo Centro de Trasbordo.

Y siempre diferenciando a las mafias de los que realmente quieren trabajar para ganarse la vida. A todos ellos les damos capacitaciones y oportunidades de realizar la actividad comercial de manera legal.

Cuidar el medio ambiente es cuidar el futuro de nuestros hijos y de nuestos nietos.

El año pasado, y debemos sentirnos orgullosos, evitamos el uso de 500 millones de bolsas plásticas de supermercado con la política de ecobolsas.

Este año vamos a implementar la Ley de Pilas que va a dar una mano muy grande para seguir reduciendo la contaminación en la Ciudad.

Y vamos a terminar de cambiar todas las luminarias a LED, que son mucho más ecológicas.

Además, cada vez más porteños reciclamos y separamos la basura en nuestras casas, y estamos trabajando con muchos de ustedes para repensar el sistema de disposición final de la basura incorporando nuevas tecnologías que hoy ya se usan en las ciudades con mejores estándares medioambientales del mundo.

Y por supuesto quiero referirme a uno de los temas que más nos preocupa a todos: la seguridad.

En el centro de la transformación que estamos encarando está el Sistema Integral de Seguridad Pública, que lanzamos el año pasado y gracias al que todos los días damos pasos para sentirnos más seguros.

Un pilar fundamental es sumar más policías a las calles, bien entrenados y equipados con la mejor tecnología para cuidarnos.

En cada una de las reuniones de vecinos que hacemos nos confirman que se van viendo más policías en la calle.

Desde la creación de la Policía de la Ciudad, gracias a la ley que ustedes votaron, ya sacamos casi 4.000 policías a la calle, entre los que hacían tareas administrativas en las comisarías y los que egresaron del Instituto Superior de Seguridad.

Además, estamos cambiando la manera de distribuirlos en la Ciudad. Gracias a un sistema de última generación podemos asignarles un recorrido más inteligente según la información del mapa del delito, y saber en tiempo real dónde está cada policía y monitorear si están cumpliendo con el recorrido asignado.

Los policías de la Ciudad cuentan con celulares con geolocalización, con patrulleros de última generación, con mochilas con tecnología 4G y con uniformes con cámaras para registrar todo lo que pasa en un operativo.

Hoy nos acompaña Rocío, que hace unas semanas, junto a otros Policías de la Ciudad, le salvaron la vida a un bebé de 3 meses en Liniers que se estaba ahogando. Llegaron rápido ante los pedidos desesperados de la mamá, le hicieron Reanimación Cardiopulmonar y le salvaron la vida. En nombre de todos los vecinos, Rocío, quiero decirte que es un honor que seas parte de la gran familia de la Policía de la Ciudad.

También estamos transformando las comisarías, adecuando su distribución al mapa de las comunas y modernizándolas para que hacer una denuncia sea más rápido y más fácil.

Necesitamos que los vecinos que sufren un hecho de inseguridad lo denuncien porque eso nos permite contar con más información para el Mapa del delito que lanzamos hace unos meses junto a Roy, y que juega un rol fundamental en la distribución de los policías en la Ciudad, porque vamos reforzando con más presencia las zonas más calientes.

Además seguimos sumando cámaras en las calles y en el transporte público para reforzar la prevención y para mejorar el tiempo de respuesta cuando es necesario. El subte ya está totalmente cubierto, gracias a ello bajaron las denuncias, y ya empezamos a incorporar cámaras en los colectivos.

Por último, seguimos ampliando los senderos escolares, para que los 500.000 chicos que todos los días entran y salen del colegio caminando lo hagan más seguros, y los papás y mamás estemos un poco más tranquilos. Ya tenemos 204 senderos escolares, que suman en total 3.200 cuadras seguras para los alumnos en la Ciudad.

Todos los argentinos estamos haciendo un gran esfuerzo para cambiar el país y vivir mejor. El presidente nos pide que desde la política nos hagamos eco de ese esfuerzo y seamos cada vez austeros en el uso de los recursos públicos.

Es lo que venimos haciendo en la Ciudad. Desde el primer día tenemos claro que administramos recursos que son producto del esfuerzo de los vecinos, que trabajan y pagan sus impuestos.

Todos los que estamos en esta sala compartimos una misma convicción y una misma responsabilidad: que cada peso que se recauda vuelva a los vecinos en servicios y bienes públicos de mejor calidad.

Por eso quiero aprovechar este momento tan importante en el que estamos presentes representantes de todos los sectores políticos y de los 3 Poderes del Estado, y convocarlos a un gran diálogo para que juntos acordemos cómo ser todavía más austeros y poder liberar la mayor cantidad de recursos a la inversión para mejorar los servicios y bienes públicos.

Los porteños tenemos una fuerte vocación por superarnos. Progresar está en nuestro ADN. No nos conformamos, siempre vamos por nuevos desafíos.

Cuidamos lo que tenemos porque sabemos cuánto cuesta conseguir lo que logramos, pero con talento, con esfuerzo y con trabajo buscamos llegar cada vez un poco más lejos.

Valoramos lo que tenemos: nuestra historia, nuestra cultura, nuestros derechos…

Y valoramos lo que somos: inclusivos, diversos, curiosos y receptivos a otras personas, a otras costumbres y a otras formas de vida muy diferentes a las nuestras.

Somos una Ciudad de puertas abiertas al mundo y eso constituye una de las mayores riquezas de Buenos Aires.

Nuestra gastronomía, nuestra cultura, nuestra diversidad, nuestro arte, nuestra arquitectura y nuestra educación son ejemplos de esa apertura genuina a otras formas de ser y entender la vida.

Y tenemos muy en claro lo que queremos: vivir todos los días un poco mejor.

Cuando un alumno recibe una mejor educación pública, todos vivimos un poco mejor;

cuando hay una vecina más que cuenta con un Centro de Salud público, gratuito y de calidad cerca de su casa, todos vivimos un poco mejor;

cuando una villa se transforma en un barrio, y hay un chico con más oportunidades de desarrollarse, crecer y progresar, todos vivimos un poco mejor;

cuando un vecino llega antes a su casa porque viaja en menos tiempo en transporte público, todos vivimos un poco mejor;

cuando un jubilado se sienta en una plaza bien mantenida a descansar o a tomar mate, todos vivimos un poco mejor;

cuando un artista independiente se inspira en alguna de nuestras calles para una obra, todos vivimos un poco mejor;

cuando un porteño más confía en el policía de la esquina, todos vivimos un poco mejor.

Ese es el camino que estamos recorriendo juntos: que todos, todos los días, vivamos un poco mejor en la Ciudad.

Muchas gracias.

Mauricio Macri

Señores gobernadores; embajadores; miembros del Congreso; invitados especiales; miembros del Congreso; invitados especiales; queridos argentinos.
Hablarles hoy para inaugurar el último año de este mandato es para mí igual de emocionante que aquella primera vez que les hablé en diciembre del 2015. Ese día les dije que a la Argentina la íbamos a sacar adelante entre todos, y esa fue la decisión más valiente que tomamos juntos, nos propusimos cambiar nuestro país en serio. 

Decidimos dejar de patear los problemas para adelante para empezar a mirar la realidad de frente, entendimos que el país depende de nosotros y de nadie más. ¿Cuántas veces en nuestra historia elegimos el camino del atajo y siempre terminamos pagando las consecuencias? Y no hablo solo de la herencia recibida, hablo de algo más profundo, de la imposibilidad que tuvimos los argentinos durante décadas de hacernos cargo de nosotros mismos. Todos entendimos las consecuencias de no cambiar, se seguir tapando agujeros sin enfrentar los problemas estructurales de fondo. Por eso tomamos la decisión de hacer juntos lo que durante muchos años ninguna generación se animó a hacer. No es tarea sencilla, todos lo sabemos muy bien, cambiar en serio implica atravesar dificultades. 

Y hablando de dificultades, el año pasado nos puso a prueba en muchos sentidos, cuando estábamos empezando a crecer y ver resultados concretos, asomando la cabeza, cambiaron las condiciones y surgieron nuevos desafíos que tuvimos que enfrentar: todavía estábamos frágiles. Y parte de las transformaciones que estamos haciendo tienen que ver con eso, con no ser tan vulnerables, con estar preparados y fuertes para enfrentar nuevas tormentas. 

En ese camino estamos, juntos estamos construyendo los cimientos más profundos, con obras que empiezan y terminan, que valen lo que cuestan; con rutas y autopistas más seguras, con trenes, puertos y aeropuertos que conectan al país; con conectividad en hogares, escuelas y municipios donde antes no llegaba internet; con debates que nunca habíamos dado como sociedad y que muestran que los argentinos maduramos. 

Los cambios profundos requieren paciencia, muchos van a pensar “pero yo estoy peor que hace unos años, todo me cuesta más”, y algunos me van a recordar que el año pasado aquí dije que “lo peor ya pasó”, y tienen razón. Pero también les quiero decir que lo que estamos logrando los argentinos es enorme, ¡enorme!, porque estamos haciendo crujir estructuras viejas y oxidadas. Estructuras muy arraigadas que seguían beneficiando a los de siempre, y todos los días batallamos para cambiarlas con honestidad y determinación. (APLAUSOS)

Lo que estamos haciendo no tiene vuelta atrás, porque el paso que dimos implica pensar y vivir de una nueva manera. Ya no nos da todo lo mismo, ya no aceptamos que nos mientan, que nos oculten datos relevantes o que pongan en jaque la institucionalidad de nuestra democracia. Ya no creemos en las soluciones mágicas, porque sabemos que las transformaciones profundas llevan tiempo. 

Y no es casual que hoy yo esté acá, si estoy liderando este camino de largo plazo es porque los argentinos elegimos avanzar. Si hoy estamos donde estamos, si pudimos dejar atrás momentos malos como los que pasamos, es gracias a todos ustedes. 

Hace poco recibí el mensaje de una mujer que decía: “quería contarle que este año con mi esposo no nos fuimos de vacaciones, pero conectamos las cloacas e instalamos el agua corriente. No se imagina lo que se siente. Claro que no se imaginan lo que se siente con algo tan simple: agua limpia”. Cloacas y agua limpia, algo tan básico, pero era necesario empezar por lo más básico, por los cambios profundos, los cambios de fondo. Y hoy podemos decir que la Argentina está mejor parada que en el 2015. (APLAUSOS) 

“Mejor” no significa que ya estamos donde queremos estar, sino que hemos salido del pantano donde estábamos. Que sea difícil y que lleve más tiempo no quiere decir que sea imposible, quiere decir que lo que estamos haciendo es importante, es de verdad y es para siempre. Son las bases que nos permiten pararnos con firmeza y construir el futuro, la base del país que queremos disfrutar todos nosotros con nuestros hijos y nuestros nietos. (APLAUSOS)

Cuando les hablo de los resultados que ya se pueden ver, hablo de un cambio profundo en el ejercicio del poder, que es la base para vivir en un país serio. Hoy hay un equipo que gobierna pensando en el largo plazo, que dice la verdad, que pone los problemas sobre la mesa, que transparenta el valor de las cosas y que asume la inflación, la pobreza y la inseguridad. Que le devolvió al INDEC su prestigio y credibilidad y que rinde cuentas. (APLAUSOS) 

Un Estado que combate las mafias y previene la corrupción, la Ley del Arrepentido se volvió una pieza clave para el avance de las causas judiciales. La Ley de Defensa de la Competencia combate los casos de cartelización. El proyecto de ética pública y lo decretos que regulan los casos de conflictos de interés son todos claros ejemplos de un cambio muy profundo, que es la base para todo lo demás.

Ahora hay un Estado más sano que lucha contra los comportamientos mafiosos. El Decreto de Necesidad y Urgencia de Extinción de Dominio es un reflejo de la clara postura que los argentinos tomamos. (APLAUSOS)

Cómo decía, es una clara postura que los argentinos tomamos: queremos recuperar los bienes de las mafias, el narcotráfico y la corrupción, y que cada quien que se oponga diga dónde está parado y a quién quiere proteger. Porque se acabó el tiempo en que los delincuentes se salgan con la suya mientras la enorme mayoría trabajamos para sacar este país adelante. (APLAUSOS) 

Hablo de un Gobierno que respeta la independencia de poderes, que respeta la independencia de la Justicia, y si la Justicia pide que rindan cuentas, todos tenemos que rendir cuentas: políticos, empresarios, sindicalistas, los mismos jueces, periodistas, inclusive la familia del Presidente y el Presidente. Se está acabando la impunidad y en este sentido también estamos mejor que en el 2015. (APLAUSOS)

Para seguir avanzando necesitamos que se aprueben reformas importantes como el Código Penal, un Código que tiene cien años, lleno de parches, y que no nos sirve para los tiempos en que vivimos. Trabajó una comisión de gente calificada y tiene una propuesta, espero que la aprobemos en el corto plazo. 

Lo mismo puedo decir del proyecto de Régimen Penal Juvenil, que es mucho más que la baja de un año en la edad de imputabilidad para algunos delitos graves. El proyecto le da una respuesta del Estado a muchos chicos que van camino de convertirse en delincuentes, y hay que contenerlos, darles una oportunidad de hacerse responsables de sus actos y ayudarlos a tener un rol positivo en la sociedad. (APLAUSOS) 

También hay un Gobierno que promueve la pluralidad de voces, que no usa los medios públicos para imponer un mensaje único, con un Presidente que no pretende imponer abusivamente su voz por sobre los demás. Hay gobernantes que damos conferencias de prensa y reportajes, respondemos preguntas como lo hicieron nuestros funcionarios en 577 visitas en el Congreso, y respondemos pedidos de informe de los legisladores, como lo hicimos 815 veces. Y como también lo hizo el Jefe de Gabinete respondiendo preguntas como nunca antes, y nunca más dejará de pasar. (APLAUSOS) 

Hay un Gobierno que trabaja en base al diálogo, que promueve la cultura del acuerdo, que resuelve los problemas sentándose a la mesa con todos los actores; que debate con disidencias pero con buena fe. 

Esta casa es un claro ejemplo de lo que pudimos lograr, somos el primer Gobierno en cien años que pasa todo su mandato en minoría, y aun así generamos consensos. Insisto: somos el primer Gobierno que en cien años pasamos todo nuestro mandato en minoría y aun así logramos consensos. (APLAUSOS) 

Y si miramos los desafíos que les propuse en la apertura de Sesiones del año pasado, verán que a pesar de las dificultades logramos avances concretos. Avanzamos en la lucha contra el narcotráfico, en modernizar el Estado, en darle impulso al turismo, en la conexión a internet; hicimos obras para mejorar la seguridad vial y logramos la creación de Parques Nacionales; lanzamos programas para trabajar por la calidad educativa, logramos debatir en forma madura sobre temas como el aborto e impulsamos una mayor conciencia y un plan de acción para la prevención del embarazo adolescente. Los argentinos estamos haciendo cambios profundos para no volver atrás nunca más. (APLAUSOS)   

Uno de los mandatos más claros que nos dieron los argentinos fue que gobernáramos con responsabilidad. Desde el 2012 nuestro país no crecía, hoy estamos resolviendo problemas que no son coyunturales, son estructurales. Si no hubiésemos tomado las decisiones que tomamos la economía hubiese colapsado. Para normalizarla propusimos un camino gradual que fue exitoso durante dos años y medio: creció la economía, bajó la inflación, aumentaron la inversión, las exportaciones, bajó la pobreza y creamos 700 mil puestos de trabajo. Cuando empezábamos a crecer y a asomar la cabeza como país tuvimos tres shocks imprevistos: la salida de capitales de mercados emergentes, la sequía que afectó como nunca en cincuenta años al campo argentino y la causa de los cuadernos. Todo nos agarró a mitad de camino porque recién estábamos saliendo, porque no estábamos llegando a ese momento de terminar cambios en los cimientos podridos y descuidados por décadas. 

Señores, los gritos, los insultos no hablan de mí, hablan de ustedes señores, yo estoy acá por el voto de la gente señores. (APLAUSOS) 

Y por primera vez enfrentamos como país la dificultades sin apelar a soluciones demagógicas y que comprometiesen el largo plazo; sin default, sin cepos artificiales. Hubo sí la necesidad de terminar cuanto antes con el déficit fiscal que la Argentina padece desde hace 70 años. 

Estoy convencido, realmente convencido, de que lograr un equilibrio fiscal sin parches en los presupuestos del 2020 y 2021 será el hecho, el acto de justicia social más importante que hayamos hecho en 70 años, porque el déficit fiscal es el causal principal de la inflación y la inflación es el causante de la pobreza y el estancamiento de este país. (APLAUSOS) 

Desde el primer momento les dije que mi objetivo era reducir la pobreza, y les pedí que mi mandato fuese evaluado según cómo avanzamos en el cumplimiento de ese objetivo. “Pobreza cero” es un horizonte, es lo que nos guía, el rumbo hacia dónde vamos, y lo primero que hicimos fue poner la verdad sobre la mesa, la pobreza no desaparece porque se deje de medir. 

Recuperamos el INDEC y volvimos a ver la realidad: teníamos una pobreza del 32,2 por ciento. Pero ni siquiera ese dato era real, reflejaba una realidad que había sido maquillada, manipulada, con una inflación contenida por cepos y prohibiciones; con tarifas irreales, con un Estado que despilfarraba recursos para hacernos creer que podíamos vivir en una realidad que no era, como si los problemas desaparecieran al no prestarles atención. 

Desde el momento que empezamos a medir la pobreza comenzamos a ver una tendencia a la baja durante dos años seguidos, en los cuales casi dos millones de argentinos pudieron superarla. Pero lamentablemente, producto de lo que describí recién, la pobreza ha vuelto a los niveles de antes. Pero insisto, si hoy tenemos estos datos es porque medimos y decimos la verdad. 

Lamentablemente los chicos son los más golpeados por la pobreza, como respuesta a esto, usando la cláusula del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que nos permite reforzar el apoyo del Estado cuando es necesario, hemos decidido aumentar a partir de este mes un 46 por ciento la Asignación Universal por Hijo, que hoy tiene 4 millones de beneficiarios. (APLAUSOS) 

Este año esperamos una baja sustancial de la inflación que será un alivio para todos. Pero no se es pobre solamente por lo que se gana a fin de mes, esa es solo una de las dimensiones de la pobreza, la del bolsillo, por supuesto muy importante, la pobreza y ese núcleo duro de pobreza estructural tiene que ver también con la libertad y dignidad perdida. En estos tres años fuimos a las raíces del problema para que la pobreza estructural, que nuestro país multiplica hace década, empiece a bajar y empiece a bajar cuando hay un estado que se propone cambiar en serio, se cambia en serio cuando se termina el clientelismo y el uso político de los pobres, la denigrante costumbre de pedirle que vayan a marchar o a votar a cambio de un favor. (APLAUSOS)

Se cambia en serio cuando se vive en un barrio popular y se tira una oficina del Estado a la que se puede acudir a hacer cumplir sus derechos, y no se es sometido al puntero al narcotraficante; se cambia en serio cuando la ambulancia puede entrar al barrio porque se pavimentaron más de cuatro mil cuadras; se cambia en serio cuando un millón y medio de personas consiguen acceso a cloacas y cuando 817.000 personas pueden hoy abrir la canilla y ver salir agua limpia; se cambia en serio cuando gracias a la Reparación Histórica que aprobó este Congreso más de un millón de jubilados reciben más de 6.000 pesos adicionales por mes; y se cambia en serio cuando más de 114 mil chicos son cuidados, en 1614 Espacios de Primera Infancia, construidos en todo el país mientras sus familias, especialmente sus madres, salen a trabajar o a estudiar. Y digo especialmente sus madres porque todavía son ellas las que más se ocupan del cuidado de sus hijos; la verdadera igualdad de oportunidades entre varones y mujeres requiere profundizar ese cambio cultural hacia una verdadera crianza compartida. (APLAUSOS) 

Se cambia en serio cuando a las zonas más vulnerables el Estado se acerca con información, educación y herramientas, para que los adolescentes puedan tomar decisiones libres informadas sobre su proyecto de vida; se cambia en serio cuando empezamos a restituir los derechos de las miles de niñas víctimas de abuso sexual, de las muchas formas de violencia contra las violencias contra las mujeres, la violación es la más ultrajante de todas, es un acto despreciable y la violación a una niña es doblemente despreciable. Las víctimas no deben ser objeto de ninguna disputa y el Estado que no pudo protegerlas antes debe estar ahí para garantizarles sus derechos. Se cambia en serio cuando ordenamos transparentamos y reformulamos los programas sociales, porque el 63 por ciento de los que los recibían no habían terminado el secundario; hoy el 86 por ciento de las personas que reciben un plan estudian o se capacitan en un oficia para tener herramientas y acceder a un trabajo. (APLAUSOS)

Se cambia en serio cuando el Estado reconoce que la inseguridad no es una sensación y trabaja de forma federal para bajar la violencia en los barrios, asociada en gran parte al narcotráfico y al crimen organizado. También estamos frenando la entrada de las bandas por nuestras fronteras, como la frontera norte que ahora con el apoyo del Ejército fortalecemos la lucha contra el narcotráfico. Se cambia en serio cuando antes un barrio, que era tierra de nadie, hoy con la presencia del Estado, de la Gendarmería como en el caso de la villa 1-11-14, en tres años se redujo los homicidios de veintiocho a dos. (APLAUSOS)

Se cambia en serio cuando la droga no llega a los barrios porque le incautamos y quemamos como nunca antes, cuando desarticulamos bandas y detenemos narcotraficantes, y cuando enfrentamos otras mafias como la trata de personas. Entonces es cierto que la pobreza está volviendo a los niveles de antes, pero poco a poco estamos generando las condiciones para que cada argentino, no importa el lugar donde haya nacido, pueda proyectar su camino de vida sin sentirse maltratado, ni sometido, ni negado; el único camino genuino para salir verdaderamente de la pobreza es el trabajo y el trabajo se basa en la calidad de la educación. 

El año pasado les pedí y les insistiré este año enviando un proyecto de ley que modifiquemos un artículo de la Ley Nacional de Educación, aquel que no nos permite informar globalmente, totalmente, sobre las evaluaciones de calidad de las pruebas que hacen nuestros hijos. Los padres merecen saber la verdad, la verdad de la calidad de educación que reciben los chicos, para poder actuar, involucrarse y asegurarse que sus hijos el día de mañana accedan a un buen trabajo. Para crear trabajos de calidad tenemos que crecer como país, tenemos que generar movimientos y hacer que la rueda gire y gire cada vez más y más rápido; necesitamos más fábricas que produzcan, más pymes que contraten más empleados y se transformen en grandes empresas; necesitamos seguir potenciando la economía del conocimiento, esa que genera valor y trabajo a partir del saber y las ideas, hoy ya se exportan 6300 millones de dólares y tienen un enorme potencial de crecimiento; necesitamos productores que exporten por primera vez, emprendedores que lleguen con sus productos al mercado que jamás habrían imaginado; todo eso genera más trabajo. Insisto, insisto, insisto, que sus insultos, sus gritos, no hablan de mí, hablan de ustedes señores, hablan de ustedes. (APLAUSOS) 

Vivir en democracia es educación, es respetar al otro, es escuchar y dialogar, y esto acá porque me votaron los argentinos, señores, estoy acá porque me votaron los argentinos. Desde el Estados estamos creando las condiciones para lograr ese crecimiento que necesitamos, en ese camino hay obras fundamentales que había que hacer y que nadie hacía, porque demoraban tiempo y tenían por lo tanto poco rédito político. Estoy hablando de las obras claves para el desarrollo energético, de caminos y puentes, de puertos y aeropuertos que modernizamos e inauguramos, de los 2800 kilómetros de autopistas construidas y en construcción, los 20 mil kilómetros de rutas pavimentadas; cifra equivalente a lo que se había hecho en 65 años anteriores. (APLAUSOS)

Cada obra que se termina genera una nueva oportunidad, esa ruta o autopista que se inaugura permite que lo que se produce sea transportando bajando costos y reduciendo tiempos, además de generar seguridad y evitar accidentes. Ese puente antes no existía y hoy conecta ciudades antes desconectadas, y gracias a ello ciento de miles de argentinos pueden vincular en menos tiempo y con más seguridad. Ese puerto y ese aeropuerto, que inauguramos, permite que miles de productores puedan exportar más barato y que el turismo tome impulso como nunca antes, ese impulso genera además nuevas oportunidades en restaurantes, en hoteles, en parques nacionales, en comercios de pueblos y ciudades. En estos tres años logramos avances inéditos, para poner algunos ejemplos: hicimos una renovación integral de la línea Belgrano Cargas, algo que no se hacía hace 70 años. (APLAUSOS)

Y gracias a esto cerramos 2018 con un 147 más de toneladas transportadas que en 2015, además estamos renovando sesenta y siete puentes. Entre en 2008 y el 2015 se renovaron solo dos puentes, y después de tanta desatención nuestros trenes vuelven a tener un rol central en nuestro desarrollo. Y para facilitar el comercio y reducir los costos logísticos en los puertos redujimos en promedio un 50 por ciento la tarifa de contenedores de exportación, y estamos haciendo nuevas inversiones para mejorar los accesos ferroviarios y viales a los principales puertos del país. Por primera vez exportar desde el puerto de Buenos Aires es más económico que hacerlo del puerto de Santos de Brasil. (APLAUSOS)

Y gracias al que el tren de cargas está en un viaje ascendente, hay empresas que volvieron a cargar el tren como Siderar e YPF, y esto es también más trabajo para los argentinos. Estas obras, esta obras, las estamos haciendo con licitaciones públicas transparentes y a un costo promedio de 40 por ciento más barato que en el 2015, y este ahorro nos permite hacer más obras para la gente. (APLAUSOS)

También estamos creando las condiciones para crecer en energía, porque no hay futuro posible sin energía, estábamos en un callejón sin salida, nos hicieron creer que la energía no valía nada entonces nadie la cuidaba y si seguíamos así el que no tenía gas y ni conexión a electricidad jamás la iba a tener. Después de mucho trabajo y de un proceso de cambio cultural estamos entendiendo que la energía vale, y que sin energía un país no crece y que es importante cuidarla. Energías Renovables es un sector con un potencial enorme y más teniendo en cuenta lo privilegiada que es nuestra tierra. El noroeste argentino tiene una radiación solar única, radiación solar única en el mundo y La Patagonia tiene vientos con una potencia récord, los ríos pueden generar energías hidráulicas y las actividades agrícolas son fuentes de biomasa y biogás. Desde el 2016, desde 2016, hay 27 proyectos nuevos de Energías Renovables en marcha y al día de hoy hay 98 en construcción, en total son 126 proyectos en 19 provincias; esto es un programa federal, un verdadero programa de desarrollo federal. (APLAUSOS)

También es muy importante que firmamos con los gobernadores un acuerdo para que los subsidios a la energía y también al transporte ahora sean responsabilidad de las provincias, ya que son los que conocen mejor a sus habitantes. Además el mundo habla del litio y tenemos en Catamarca, Salta y Jujuy enormes reservas del litio; el mundo habla de gas no convencional y nosotros tenemos Vaca Muerta, un tesoro energético que se está despertando. Y esto recién comienza, y esto recién comienza, y va a multiplicar las oportunidades en cada provincia, al igual que el turismo que no para de crecer. En 2017 fuimos el primer destino de Sudamérica, en el 2018 llegaron siete millones de turistas extranjeros, un 3,4 por ciento que el año anterior, y en los últimos tres años llevamos registradas inversiones turísticas privadas por más de 71 mil millones de pesos; esto es gracias a que hicimos obras de infraestructura y a mejoras en el transporte y el impulso que le dimos a los parques nacionales. El año pasado alcanzamos un récord histórico con la creación de seis áreas naturales protegidas, incluyendo los primeros dos parques nacionales marinos. En total sumamos diez millones de hectáreas protegidas y vamos a seguir hasta posicionar a nuestro país como destino de la naturaleza a nivel internacional. (APLAUSOS)

Queremos que todo el mundo conozca las maravillas de nuestro país y ahora con la revolución de los aviones esto es cada vez más posible, la cantidad de pasajeros en vuelos de cabotaje lleva veintiocho meses consecutivos de récord interanuales. Enero del 2019 fue el mes con mayor cantidad de pasajeros desde que se tiene registro, mejoramos la competencia en el sector y se crearon nuevas empresas. Habilitamos a las líneas aéreas a ofrecer promociones sin una tarifa mínima, mejoramos la infraestructura de diecinueve aeropuerto que al final de la gestión van a ser treinta y uno. Y estamos en la lucha para que Aerolíneas Argentinas sea sustentable con más aviones, más puntualidad y con rutas que antes no existían. (APLAUSOS)

Los resultados están a la vista: hoy sacar un pasaje de avión es cada vez más barato y más argentinos pueden hacerlo, cada día vemos más vuelos que conectan provincias sin pasar por Buenos Aires, y esto es un paso enorme hacia una Argentina federal. En comparación con 2015, un 57 por ciento más de rutas nacionales ya no pasan por Buenos Aires y de las internacionales un 300 por ciento más. Lo que más me entusiasma es que el año pasado cerca de medio millón de personas voló por primera vez, hace poco me escribió una mujer que trabaja en Palomar y me dijo que ellos se dan cuentan cuando alguien viaja por primera vez, por la emoción, por los nervios y por la felicidad que expresan. Claro, algo que para muchos es común, para muchos otros es un hito en su vida y hoy son muchas más las personas que pueden vivirlo. Todo esto es parte de cambiar nuestro país en serio y también es libertad, es darnos cuenta de lo que podemos lograr cuando nos ponemos a trabajar, aun lo impensado, es salir del encierre en el que estábamos y ver que tenemos otras posibilidades. Esa libertad también se logra modernizándonos, dejando atrás el caos y la burocracia de los papeles y llevando conectividad a todo el país, para que la información y el mundo digital estén al alcance de todos. Lo digital crea puentes, nos une entre nosotros y con el mundo y genera oportunidades concretas. (APLAUSOS)

Así pasó en cada una de las 1400 escuelas rurales que conectamos a través de ARSAT, como dijo una maestra chaqueña orgullosa, ahora los chicos tienen la información del mundo en sus manos, y esa misma maestra tenía que hacer ochenta kilómetros para abrir un mail. Ahora desde el aula los chicos pueden aprender más allá de los libros con herramientas de este siglo. (APLAUSOS)

Lo mismo pasa en los 400 puntos digitales en todo el país, espacios de aprendizaje para acercarse a las nuevas tecnologías. En Esquel, el año pasado, se capacitaron más de 5 mil personas. Hubo que extender el horario, de 7 de la mañana a 8 de la noche, e iban desde abuelos que no sabían prender la computadora y querían conectarse con sus nietos, hasta emprendedores que querían capacitarse para desarrollar sus empresas. Avanzamos en el despliegue de infraestructura de comunicaciones llevando ARSAT a más de 700 localidades y, a fin de año, serán 1.300; todos lugares donde el mercado no llegaba. 

Con la conexión 4G, en el 2015, teníamos un 16 por ciento de cobertura nacional; hoy tenemos el 70 y, a fin de año, tendremos más del 90 por ciento con 4G. (APLAUSOS). Y también mejoramos la velocidad promedio de Internet, en el 2015 era apenas 4,5 megabytes por segundo, hoy la triplicamos. No hay revolución más grande y más seria que esa. 

La innovación digital es un motor cada vez más importante del desarrollo humano y económico. También lo es el enorme trabajo, que hacen nuestros científicos y tecnólogos para generar soluciones innovadoras de alcance global, como el satélite SAOCOM 1-A, que pusimos en órbita, el año pasado y como será nuestro Plan Nacional de Inteligencia Artificial, que nos va a poner en un rol de liderazgo en la región. 

Nos propusimos que, desde el Estado, nuestro rol sea facilitador, abrir caminos, tender puentes, basta de trabas y límites innecesarios; reemplazamos los expedientes en papel por electrónicos. Todos sabemos lo que es ir a una oficina del Estado, en la que los expedientes –hasta hace muy poco – se movían en carretillas y sin exagerar. Detrás de algo, que parece tan simple, como lo es tener la Licencia de Conducir en el celular hay una profunda transformación del Estado. (APLAUSOS).

Cuando llegamos 1 de cada 10 municipios tenían herramientas digitales; hoy el 90 por ciento las tienes y el Gobierno Nacional ya ofrece 1.300 trámites a distancia, que pueden hacerse en forma digital, segura y ahorrando más de la mitad del tiempo. 

Esperamos que todos los municipios y provincias impulsen el Programa de Gobierno Abierto para que todo lo que se hace con la plata de los argentinos se pueda ver y seguir en la web. Cada minuto que pierde un emprendedor o una Pyme haciendo un trámite es menos tiempo y dinero invertido en crear empleos y en ser más productivo e innovador. Antes si alguien quería poner su propia empresa tenía que tener un socio sí o sí, pasar hasta por diez dependencias públicas y esperar meses para hacer aprobada. Hoy, con la Sociedad por Acción Simplificada, en 20 minutos en línea y a distancia se hace y así se crearon más de 11.000 empresas. (APLAUSOS). Esto ya lo hicimos en Capital Federal, provincia de Buenos Aires, Córdoba y Corrientes, espero que las demás provincias se adhieran pronto.

También decidimos hacerle las cosas más fáciles a los que quieren exportar; parecía que estaba todo armado para impedirlo. Creamos Exporta Simple y 660 Pymes ya hicieron más de 3.700 operaciones de exportación, a casi 100 países. (APLAUSOS). Casi el 40 por ciento de esas Pymes exportaron por primera vez, gracias a esta iniciativa. Son cientos de empresas argentinas que crean valor y lo envían al exterior, porque entendimos que el mundo es nuestro aliado y creamos las herramientas para hacerlo simple. 

Trámites que llevaban meses, ahora llevan semanas; los que llevaban semanas llevan un par de días. Por ejemplo, la Ventanilla Única de Comercio Exterior le permite al exportador reducir los tiempos de trámites en un 75 por ciento, ya no hay más papelerío. Todo es digital; logramos estos avances porque trabajamos con mesas sectoriales. Hoy, tenemos 55 mesas, donde participan 228 Cámaras empresariales y 142 sindicatos, todos sentados alrededor de una mesa, viendo que traba podemos bajar, que potencialidad podemos desarrollar. Y esto es parte del cambio cultural, entender que el mundo es una oportunidad para exportar nuestro trabajo. 

Las exportaciones crecieron un 15 por ciento, el último año, sin contar los productos afectados por la sequía y juntos nos comprometimos con Argentina Exporta a exportar 200.000.000 de dólares, en 2013. Todo esto es posible porque nos estamos integrando al mundo en forma pragmática e inteligente. En 2015, los ejes de la política exterior de nuestro país eran la alianza con Venezuela y el pacto con Irán. ¿Cómo puede ser que hayamos condecorado a Maduro, cuando hace rato que no respetaba la democracia ni los derechos humanos ni las libertades? ¿Cómo puede ser, cómo puede ser? (APLAUSOS). 

Hoy, recuperamos el rol positivo de la Argentina, en la región y en la escena global. Ese rol incluye el trabajo con el Grupo de Lima para condenar las violaciones a los derechos humanos, en Venezuela, y el reconocimiento al presidente encargado, Juan Guaidó. (APLAUSOS). Venezuela está en una profunda crisis económica, política, humanitaria y sanitaria y sólo se resolverá con más democracia y con el apoyo de los países comprometidos con el pueblo venezolano. 

En el 2015, también, se negociaba la impunidad con el régimen iraní sobre las heridas abiertas en los atentados terroristas más graves de nuestra historia y se construía enemigos ficticios apelando a un nacionalismo cobarde que evitaba hacerse cargo de los problemas domésticos; se profundizaba nuestro aislamiento y el mundo nos daba la espalda, pero los argentinos elegimos cambiar. Sí, los argentinos elegimos cambiar, entendimos que tenemos un rol importante para desempeñar en la comunidad internacional y que necesitamos de nosotros para crecer. 

La integración internacional nos obliga a ser mejores y nos abre un universo de posibilidades. En estos tres años tuve 130 reuniones con Jefes y Jefas de Estado, de 48 países, construimos confianza y recibimos un nivel de respaldo internacional inédito. Sí, un nivel de respaldo internacional inédito en nuestra historia. (APLAUSOS). 

Y una muestra del liderazgo global, que hemos alcanzado los argentinos es que nuestro país haya sido elegido como sede de la Segunda Cumbre Mundial de Discapacidad y es también un reconocimiento a los avances que logramos con nuestra política pública sobre el tema. Y este apoyo del mundo, quedó especialmente claro, en la Cumbre de Líderes del G20. Y estoy seguro que muchos de ustedes se sorprendieron y emocionaron, tanto como yo, viendo lo que los argentinos podemos lograr. (APLAUSOS). 

La responsabilidad fue enorme, porque fue la primera vez, que se organizaba una Cumbre del G20, en Sudamérica. Demostramos estar a la altura, trabajando en equipo con profesionalismo y demostramos de qué estamos hechos los argentinos. 

Durante esos días tuve 17 reuniones bilaterales con los principales líderes del mundo, en la que les hablé de nuestro potencial, de nuestros talentos. Les conté que hoy estamos en un proceso de cambio de verdad; el apoyo del mundo al cambio que estamos impulsando ha sido unánime. Hoy todos los países nos dicen: “queremos acompañarlos, queremos hacer cosas juntos”. 

Y ya nos han abierto más de 170 mercados para que exportemos nuestros bienes y servicios. (APLAUSOS). Así ya llegamos, con nuestras cerezas y arándanos, a China; con nuestra carne a Japón y China; con nuestros limones, a Estados Unidos; con aceite de soja a India; con nuestras pick up, a Colombia; con nuestro ajo a Taiwán, China; vendemos langostinos y biodiesel a Europa; cajas de cambio, a China, aluminio, a Japón; piletas, a Chile; medicamentos a Paquistán y Corea del Sur; carne a Israel; yerba mate a Siria y también, ahora, a India; software a Estados Unidos, Unión Europea y América latina. Esto significa que llegamos con trabajo argentino a las góndolas del mundo y eso no es otra cosa que más oportunidades para nuestras economías regionales, nuestras Pymes y para los argentinos. (APLAUSOS). 

Todo esto me llena de entusiasmo porque habla del enorme futuro que tenemos por delante y, en ese futuro en esta nueva Argentina todos somos parte. Hace un año y meses los convoqué a toda la sociedad a construir consensos básicos para trazar un camino de futuro y lograr entre todos una Argentina más justa e integrada. Hoy, lo vuelvo a hacer, hoy quiero convocarlos otra vez a lograr acuerdos que necesitamos para proyectar nuestra Argentina a 30 años, acuerdos en serio sin oportunismo ni ventajas, donde todos cedamos algo pensando en el conjunto, especialmente los que tienen privilegios. Sólo así vamos a lograr un país con más libertad, con más igualdad y con más justicia para todos. 

Veo el potencial que tenemos; veo una Argentina creciendo, despertándose, con ganas de hacer, una Argentina que se sabe capaz y que toma iniciativas, que vuelve a ser parte del mundo y que es recibida como un ser querido que vuelve, después de un largo viaje. Veo a argentinos con esperanza, con fuerza, bien plantados y que, a pesar de las dificultades, dan batalla porque saben que vale la pena, porque hay un camino trazado, saben que no estamos a la deriva ni poniendo parches, sino que nos hacemos cargo de los que nos toca, con una clara visión de futuro. (APLAUSOS). 

Veo a chicos, que merecen que sigamos adelante con esta transformación de una juventud, que forma parte de un mundo nuevo y distinto, que nos desafía a evolucionar y a cuestionarnos muchas de nuestras prácticas y formas de pensar, que ya están quedando en el pasado. 

Todas las semanas visito personas, familias, Pymes, que se sienten vivas y capaces de torcer esta tendencia, que tuvimos durante décadas, la de evitar los problemas que tenemos que enfrentar. Si hubiésemos elegido el camino del atajo – como tantas veces se hizo en nuestra historia – estaríamos parados en el relato; y no, estamos parados sobre bases sólidas y- como dije al principio – los argentinos estamos mejor parados, que hace tres años. Empezamos por lo básico, creamos los cimientos, creamos las condiciones y estamos listos para avanzar. (APLAUSOS). 

Y tan importante como todo lo anterior, es que los argentinos maduramos; hoy tenemos una mejor calidad democrática, instituciones más sólidas y transparentes y una mejor infraestructura y una mejor relación con el mundo, que en el 2015. Y que sea difícil, que lleve más tiempo no significa que no lo estamos haciendo, quiere decir que esta vez es de verdad es a conciencia y es para siempre. (APLAUSOS). 

Y hoy les digo a los argentinos: a no aflojar, a no tirar la toalla, el futuro está en cada uno de nosotros; está en todos los que se levantan, todos los días, y van a trabajar y con su esfuerzo logran que un producto que llega a cada rincón del mundo; está los parques solares del Norte; en los molinos del Sur; en cómo crece la energía y el gas, que ya alimenta nuestras casas, nuestras fábricas y a los países vecinos; está en las mujeres, que denuncian un abuso y que con su valentía inspiran a otras para visibilizar algo que tiene que terminar. (APLAUSOS). Está en el universitario que siente con orgullo que es el primero de su familia; está en todas las mujeres, que combaten contra la droga, en su barrio, pero ahora saben que el Estado está ahí para combatir con ella. (APLAUSOS). Está en los policías, que entran a los barrios peligrosos, arriesgando su vida, porque hoy se sienten apoyados, respaldados y respetados. (APLAUSOS). Y está en todos los argentinos que siempre le tienden la mano al que tienen al lado, con esta solidaridad características de los argentinos y está en todos aquellos que se tienen fe en que conducen su Pyme contra viento y marea, que toman gente, que abren una nueva empresa porque decidieron creer, están en todos los que decidieron creer. 

Por eso les digo – argentinos – el tiempo es hoy, nuestro tiempo es hoy, no dejemos que los predicadores de la resignación y el miedo le ganen a la esperanza, porque nuestra esperanza es fuerte y está basada en lo que sabemos que podemos hacer. Y yo soy el primero en saber lo que han sido estos meses, cuánto dolor, cuánta angustia y me he hecho cargo de ella. (APLAUSOS). Pero estoy seguro que esta es la generación que con valentía decidió encarar lo que nunca se había hecho, decidió hacer una reforma profunda- de verdad- en nuestro país, hacer cambios de verdad en nuestro país, esos cambios que necesitábamos y esperábamos y juntos nos hemos comprometido a ser una sociedad en serio y juntos lo estamos haciendo. Por eso les digo: “¡vamos argentinos, vamos con fuerza, vamos en serio, vamos con coraje, vamos con pasión, este es nuestro país y juntos lo vamos a sacar adelante! ¡Vamos, Argentina; vamos, Argentina! (APLAUSOS).  

María Eugenia Vidal

Señor Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Salvador. Señor Vicepresidente Primero del Senado, Horacio López. 

Señor Presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia, Manuel Mosca. 
Señor Presidente de la Suprema Corte de Justicia Provincial, Eduardo Julio Pettigiani.
 
Intendentes, Autoridades Religiosas, Miembros del Gabinete Provincial, Organismos de la Constitución, Legisladores Bonaerenses y Nacionales, Ministros de la Suprema Corte de Justicia. 

Queridos bonaerenses. 

Hoy estamos dando inicio a un nuevo período ordinario de sesiones legislativas y transitando juntos el último año de mi mandato. 

Hace tres años en este mismo lugar les dije que la Provincia dolía y les prometí un cambio profundo. 

Tres años más tarde podemos preguntarnos: "¿qué cambió?". 

Más allá de los logros y de lo pendiente, la respuesta más importante es una sola: cambiaron los bonaerenses.
 
Fueron ellos los que en 2015 cambiaron el gobierno y en 2017 volvieron a apoyar ese cambio. Esa valentía y esa fuerza nos empujó a todos a cambiar. 

Por eso cambiaron los valores. Por eso cambió una forma de gobernar que duró décadas. Cambió un sistema plagado de privilegios para los tres poderes de gobierno, donde siempre ganaba la política y nunca los ciudadanos. 

Un sistema que encontraba afuera a los culpables de los problemas que tenía: la culpa era del Gobierno Nacional, la culpa era de los demás gobernadores y la culpa llegó a ser hasta de la Provincia que era demasiado grande y difícil de gobernar. 

Un sistema donde la verdad y el hacer no eran valores. Cambió que hoy hay un Gobierno que se hace cargo, que da la cara, que no le echa la culpa a otros, que no defiende privilegios y que pone como prioridad a los bonaerenses. 

Ya no se oculta la verdad. Por eso, en un año donde van a escuchar muchos discursos y posiciones, una vez más, como lo hice siempre, voy a hablar de los hechos, sin verso. 

Porque la realidad no se cambia con relatos. La realidad se cambia con trabajo, dando las peleas difíciles y no bajando los brazos. 

Y no hablo solo de mi equipo de Gobierno. Estoy hablando de todos. 

Esta Legislatura cambió. Empezaron a reducir gastos innecesarios y eliminaron las jubilaciones de privilegio para ustedes, el gobernador y el vicegobernador. 

Empezaron a presentar públicamente las Declaraciones Juradas para que todos los vecinos sepan cómo viven sus representantes. 

Sancionaron muchas leyes que eran impensadas hace solo tres años, como la Ley de Paridad de Género y la que pone fin a las reelecciones indefinidas. 

Ustedes decidieron que nunca más va a haber varones con B larga ni en el Conurbano ni en ningún otro lugar de la Provincia. 

Sé también que estuvieron debatiendo dos leyes que cuentan con un gran consenso legislativo: la Ley de Extinción de Dominio y la ley de Alquileres. Las dos son muy importantes para los bonaerenses, muestran que en esta Legislatura hay diálogo y espero que sigan avanzando. 

El Poder Judicial también cambió. Más de 13.500 jueces, defensores y fiscales van a mostrar públicamente su patrimonio. Además los fiscales tienen un nuevo Código de Ética que entre otras cosas les impide participar de reuniones partidarias y refuerza la independencia de la Justicia. 

Empezaron a apartar a los que hacían las cosas mal y a generar más instancias de encuentro con las víctimas. Tenemos una nueva Ley de Enjuiciamiento de Magistrados. Funcionarios judiciales, fiscales y 14 jueces corruptos dejaron su cargo. 

Espero que este año nos acompañen con el nuevo Código Procesal Penal para lograr que la víctima sea escuchada en todo el proceso y reducir la cantidad de apelaciones que puede hacer un delincuente para seguir libre a pesar de tener condena. 

La relación con el Gobierno Nacional es otro ejemplo de lo que cambió.

En 2016 les dije que iba a valer la pena que seamos parte del mismo equipo. 
Ya nadie se pregunta si el presidente y el gobernador hablan por teléfono y no es noticia si se miran en un acto. Eso es lo normal, es lo que se espera. 

El compromiso del Presidente con la Provincia no fue por cadena nacional.Las cosas que lo reflejan son concretas, quedan para siempre y son para los vecinos. Estuvo con nosotros dando las peleas y las discusiones difíciles que había que dar. 

Discusiones como la del Fondo del Conurbano. En más de una década ningún presidente ni ningún gobernador se animaron a darla porque significaba cortar con las aspiraciones políticas y enfrentarse al resto de los gobernadores. 

Nosotros no somos lo mismo. Hablamos con el Presidente, fuimos a la Corte, al Congreso, peleamos por lo que nos corresponde, y comenzamos a recuperar los fondos que nos habían quitado. 

Vamos a seguir reclamando por lo que falta que es la actualización del Fondo del Conurbano. 

Claro que tiene costos dar estas peleas, incluso cuando las das dentro de tu propio espacio político, pero me eligieron para defender los intereses de los bonaerenses. Eso no es negociable. 

Parte del legado que vamos a dejar es que el próximo gobernador, sea del color político que sea, cuente con más recursos. 

El Presidente además nos acompañó en obras concretas como la Ruta 7, la 8 y la 5 después de muchos años de espera. En los Metrobuses que muchos criticaban y hoy son una realidad en La Matanza, 3 de Febrero y Morón. 

En obras de cloacas como las que recorrimos hace unas semanas en la cuenca Matanza-Riachuelo, o la del Salado donde estamos trabajando en el tramo más grande y recorrimos este lunes. 

Y en peleas como las que estamos dando contra los narcos, contra las mafias y los delincuentes que sería imposible darlas sin él. 

También cambió la relación con el resto de los gobernadores.

Como les dije, yo defiendo a esta Provincia sin construir una carrera política. Eso me trajo dificultades pero mi compromiso se sostiene.

No estoy acá para usar a la Provincia como un trampolín. La Provincia necesitaba que la quieran, que la cuiden y que la protejan. Eso es lo que estamos haciendo. 

Pasamos de una Provincia que no podía pagar los sueldos y aguinaldos a una que el año pasado, a pesar de las dificultades, adelantó el aguinaldo en julio y en diciembre a más de 600 mil familias. 

Pasamos de una Provincia que en 2015 tenía 109 municipios con déficit a tener 90 municipios con superávit. 

De una que otorgaba recursos a dedo, según el color político del intendente, a una que trabaja en equipo con todos y en la que los 135 recibieron fondos para obras. Se terminó la discrecionalidad. 

Pasamos de una Provincia que invertía muy poco en infraestructura a una que invierte más del doble. Sumando el presupuesto 2019 van a ser $246 mil millones destinados a obras. 

Son respuestas concretas que llegan para quedarse y que a los bonaerenses no nos saca nadie. 

Pasamos de un Gobierno que le pedía plata al Banco Provincia impidiendo que los vecinos accedan a créditos, a uno que además de no pedirle un peso al banco, canceló la deuda que existía desde 2012. 

Pasamos de una Provincia que tenía un gran nivel de déficit en el presupuesto a una que puede afrontar sus obligaciones y solo se endeuda para invertir en obras. 

Pasamos de una Provincia donde solo había una planilla con grandes números a una donde se cuida el mango. 

Cuando llegamos se gastaban $550 millones de más en autos, en computadoras y artículos de oficina que no se podían justificar, con ese dinero compramos más de mil patrulleros. 

Se usaban $900 millones en gastos de funcionarios políticos. Con parte de esa plata sumamos 300 ambulancias más a nuestro sistema de salud. 

En vehículos que estaban en desuso se gastaban $845 millones por el pago de sus seguros y en combustible que nadie controlaba. Con ese dinero pudimos pavimentar 280 cuadras más. 

No tener tecnología y sistemas que centralicen a dónde iban los recursos no fue casualidad. 

La oscuridad y la falta de transparencia facilitaban que hubiera negocios. 

Porque créanme que no da lo mismo pagar $160 un bidón de agua en 2015 que pagarlo $47 como lo pagamos hoy. 

No es lo mismo que cada área del Estado maneje sus fondos y haga compras que no figuran en ningún lado que tener un sistema que las centraliza y registra todo. 

No es lo mismo tener 25 sistemas liquidadores de sueldos distintos sobre los que no había control a tener solamente 2 que nos permiten detectar si hay irregularidades. 

Pasamos de un Estado obsoleto, lento y burocrático a uno que empieza a dar respuesta. 

Pasamos de 175 mil expedientes de papel amontonados en carretillas a tenerlos digitalizados. 

Modernizar la administración no solo significa que sea más ágil y accesible para los vecinos, también es que sea más transparente. 

Esto es parte del legado, esto es construir futuro. 

El próximo Gobierno va a encontrar un Estado con cuentas ordenadas, capacidad para invertir e información pública que sirva para trazar objetivos a largo plazo. 

Y así como cambiamos el Estado, cambiamos la forma de gobernar. 

Cuando empezamos a caminar la Provincia encontramos lugares a los que hacía décadas que no iba un gobernador. Lugares como Henderson que estuvo 21 años sin recibir una visita o como Rauch que estuvo 23 años. 

También encontramos hospitales provinciales donde las recorridas se hacían siempre de día y por zonas delimitadas, los dirigentes no iban a las guardias de noche para conocer y ver cómo estaban las cosas. 

En los barrios postergados la situación era peor. En muchos la única referencia que había era el puntero. 

Y en estos años junto a mi equipo realizamos la reunión de gabinete en distintos municipios del interior: desde Bahía Blanca hasta Magdalena, desde Trenque Lauquen hasta Las Flores. 

Y no solo vamos nosotros. Además creamos el programa Acercarte que recorre la Provincia y así más de 5 millones de bonaerenses disfrutaron de espectáculos de danza, teatro, recitales y cine en sus ciudades. 

El mes pasado terminé de recorrer por segunda vez los 135 municipios de la Provincia como Gobernadora. 

En cada lugar donde quisieron recibirme, me reuní con el intendente en su despacho, sin mirar si era de mi partido o no. 

Hace 15 años que todas las semanas de mi vida recorro los barrios con más necesidades. Los que me recibieron lo saben. Sus familias lo saben. Sus vecinos lo saben. 

A muchos aún hoy les contesto sus mensajes en mi celular. 

No me sorprende que algunos dirigentes se manifiesten en contra de las recorridas y los timbreos que hacemos. 

Escuché frases como "con estar cerca no alcanza" o "además de recorrer hay que hacer". Incluso algunos me invitaron a que deje de "pasear" y sugirieron que mis encuentros con los vecinos "estaban armados", y ahora hasta dicen que son militantes. 

No se confundan. Aunque les cueste aceptarlo, hacer política con la verdad es encontrarse con gente de verdad y escucharlos de verdad. 

Sé que muchos de los que piensan que esto es falso son cómplices de métodos de escrache, que quieren que deje de estar cerca de los vecinos y de involucrarme. Pero les digo que no lo van a lograr. 

Yo voy a seguir yendo a la casa de los bonaerenses y tocando el timbre. Voy a seguir conociendo sus historias y los barrios donde viven. Voy a seguir caminando esta Provincia porque lo que les pasa no me es indiferente. 

Voy a seguir trabajando por un Estado presente, que está cerca y que mejora día a día. 

Porque para salir del abandono te tiene que importar, tenés que preocuparte. 

Si alguien les dijera que se preocupa por ustedes pero nunca pisó su casa, el barrio, ni siquiera el municipio donde viven, ¿le creerían? 

Estar cerca no es un valor abstracto. Para nosotros es una forma de entender la política. Por eso no solo cambiamos la forma de gobernar, también el fondo.

Cambiamos para quién gobernamos. Gobernar para los dirigentes no es una opción. Gobernamos para los que menos tienen, los que viven en la pobreza y para los que más se esfuerzan, las familias de clase media. 

Hace más de tres años desde este mismo lugar les dije que íbamos a multiplicar la presencia del Estado donde más se lo necesitaba. 

Las oficinas públicas llegaron juntas a los lugares más postergados. Gracias al trabajo con el Gobierno Nacional y los municipios, logramos que el Estado en Tu Barrio atendiera las necesidades sociales de más de 3 millones y medio de personas en 53 municipios. 

Son más bonaerenses que accedieron al DNI, a la AUH, a la tarjeta SUBE, que se atendieron con un médico y que recibieron una vacuna en estos barrios sin intermediarios, donde antes el Estado nunca entraba. 

Para fin de año vamos a instalar 50 oficinas fijas con todos estos servicios y que se suman al trabajo que ya estamos haciendo con las 35 Casas de Encuentro Comunitario. El Estado ahora llegó para quedarse. 

Detectamos que 50 mil chicos no tenían su DNI. Sí, estaban en las escuelas públicas y no tenían DNI. A todos ellos los estamos yendo a buscar, escuela por escuela, para que puedan tenerlo. 

También nos ocupamos de la alimentación de nuestros chicos. Hoy hay 300 mil familias que reciben el apoyo del Plan Más Vida y aumentamos 416 % el monto que reciben. 

En lo que va de la gestión alcanzamos a casi de medio millón de chicos y embarazadas con el Programa un Vaso de Leche Por Día que empezó en 2016. 

Y en los comedores escolares donde los chicos recibían platos que no garantizaban su crecimiento por $6,30, aumentamos 246 % los montos y ahora comen carne, frutas y verduras. 

Hoy todo chico que va a una escuela pública primaria tiene garantizado el desayuno o la merienda. 

Nos importa que coman bien y que crezcan sanos. Por eso establecimos un menú obligatorio y convocamos a instituciones como el Centro de Estudios Sobre Nutrición Infantil (CESNI), el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (CEPEA), las universidades de La Plata y San Martín, para que junto al Colegio de Nutricionistas monitoreen y controlen los platos. 

Este año los resultados de esos controles van a ser públicos después de haber pesado cada plato, municipio por municipio, de 500 escuelas. 

El año pasado también les dije que nos íbamos a sumar al Plan de Integración de Barrios Populares que impulsa el Gobierno Nacional. 

Queremos que cada bonaerense, sin importar el lugar en el que viva, cuente con el Estado. 

Por eso estamos trabajando en los barrios más postergados. Todos somos conscientes de la pobreza en nuestra provincia. No empezó en 2015, la venimos padeciendo hace décadas. 

La diferencia, lo que cambió, es que nosotros no negamos la realidad. Decimos la verdad, asumimos la responsabilidad y decidimos hacer algo para que todos tengan acceso a una vida mejor. 

La única manera de cambiar es impulsando políticas públicas de largo plazo.
 
Y eso es lo que hace este programa de integración: llevar agua potable y cloacas, vaciar los pozos ciegos, asfaltar, regularizar la situación de las viviendas, poner alumbrado, llevar obra hidráulica y de saneamiento, construir espacios públicos y acercar oficinas públicas. 

En estos barrios es el Estado el que llevó las respuestas concretas y no el puntero. 

Se trabaja con las organizaciones sociales y los referentes para que los chicos puedan hacer deporte, tengan apoyo escolar y reciban la contención que necesitan. 

Se lleva más presencia policial que dé seguridad a los vecinos, que tengan lugares para denunciar y sean parte de la lucha contra las mafias y el narcotráfico. 

Gracias a denuncias como estas, en diciembre detuvimos en La Matanza al líder narco David Cabañas. Hacía un mes que estaba prófugo y había impedido que lleguemos con las oficinas del Estado al barrio Puerta de Hierro. Hoy los vecinos están más tranquilos porque él está preso. 

También esta semana detuvimos a otro líder narco, "El Indio" Suárez, que era el máximo proveedor de droga en Villa Itatí de Quilmes. 

Los bonaerenses pueden ver que esta pelea es hasta el final. 

Para cambiar algo tan profundo como la pobreza estructural primero te tiene que importar. Y a nosotros nos importa como también les pasa a los intendentes de Cambiemos y de la oposición que están trabajando en este programa. 

Porque a los vecinos de Porá, Libertad, Itatí, La Cava, Costa Esperanza, Carlos Gardel o Garrote, entre otros barrios, no les importa si el centro de salud lo hizo uno u otro, si el pozo ciego lo vacía uno u otro, si a su hijo lo rescata del transa uno u otro. 

Solo les importa que se haga, que lleguen mejoras y no que les quieran hacer creer que la pobreza tiene dueño. Como si ellos no supieran que empezó hace décadas y que lo que reciben no es un regalo que tienen que agradecer sino un derecho que empieza a repararse. 

Tan importante como ellos son las familias de la clase media. Nos importa seguir construyendo un Estado que prioriza a todos los que se rompen el alma trabajando para estar mejor. 

A todos los que se levantan temprano y se acuestan tarde, que viajan horas para llegar a su trabajo y que quieren que sus hijos tengan una vida mejor. 

A todos ustedes les digo que no desconocemos su realidad. Sabemos que son los que más han puesto y a los que más les ha costado. Por eso hacemos nuestro mayor esfuerzo para acompañarlos. 

La eliminación de los impuestos provinciales en las tarifas de luz, agua y gas; los descuentos en compras a supermercados a casi 1 millón de bonaerenses en 2018; el Boleto Estudiantil a medio millón de chicos para ayudarlos a que lleguen a la escuela o la universidad; los productos a precios más bajos en mercados de 23 municipios; la ayuda económica y créditos a los que accedieron más de 60 mil Pymes. 

Todas estas son políticas para acompañar a la clase media, vamos a sostener y vamos a seguir sumando otras mientras sea necesario. 

Lo mismo hicimos con el campo. Estamos cerca desde el primer momento y, a pesar de la sequía que hemos sufrido el año pasado, vamos a tener una cosecha récord en maíz, trigo y cebada gracias a que los productores y trabajadores rurales siguieron confiando. 

El cambio de forma y de fondo también es defender lo público. Defender lo público es haber ampliado y aumentado el monto de las prestaciones sociales. 

Defender lo público no es un discurso, una marcha, una remera o un escrache. Es haber sostenido un Estado que estaba quebrado. 

Defender lo público es haber ayudado a pagar sueldos y aguinaldos a todos los municipios de todas las fuerzas políticas cada vez que lo necesitaron para que ningún trabajador municipal sufriera las consecuencias de una mala administración. 

Defender lo público es demostrar con hechos que la política de derechos humanos es de todos. Somos el Gobierno que más ha invertido en espacios de la memoria y que le dio por primera vez una sede propia a Las Abuelas de Plaza Mayo en la Plata. Por iniciativa de ellas digitalizamos todas las partidas de nacimiento de la dictadura para ayudarlas en la búsqueda de sus nietos y exoneramos a policías retirados que fueron parte como Miguel Etchecolatz. 

Defender lo público es ser un Gobierno que trabaja por la igualdad de género. Pasamos de que se nombren solo un tercio de mujeres en la Justicia a que la mitad de los cargos designados de jueces, fiscales, defensores oficiales sean mujeres. Además, la mitad de esta Legislatura será ocupada por mujeres y el Servicio Penitenciario y la Policía también tienen más mujeres. 

A partir de este año pondremos en funcionamiento un protocolo para el Poder Ejecutivo que establece mecanismos de denuncia y respuestas concretas para las trabajadoras de la Provincia en caso de acoso laboral o cualquier tipo de violencia.Lo enviaremos a esta Legislatura para que lo debata y lo extienda al resto de los poderes. 

Defender lo público es ocuparse de lo que importa y no solo de lo que se ve. Defendiendo la salud pública decidimos empezar por lo más urgente. 

De los 80 hospitales provinciales, 53 tenían problemas edilicios graves. En 4 años, no se puede recuperar lo que no se hizo en 28. 

Por eso establecimos prioridades, y nos ocupamos de las guardias, que son el corazón de los hospitales y donde se atienden las urgencias. 

Transformamos las salas de espera, renovamos los shock rooms donde se estabiliza a los pacientes más críticos, instalamos equipamiento y pusimos cámaras de seguridad y más policías para cuidar a los que trabajan allí de situaciones de violencia. 

Ya mejoramos 38 guardias provinciales, 5 guardias municipales y para este año vamos a terminar con todas las guardias provinciales renovadas y 9 municipales. 

Decidimos no inaugurar hospitales vacíos sin equipamiento ni médicos como tantas veces pasó sino arreglar los que existen primero, hacer lo que no se ve. 

Con ese mismo criterio, pusimos el foco en los Centros de Atención Primaria y junto al Gobierno de la Ciudad creamos la Red Pública de Salud AMBA. 

No importa si son responsabilidad de los intendentes sea cual sea su partido. 

Las salitas de salud son el primer lugar al que va un vecino pidiendo ayuda, haciendo cola desde las 4 de la mañana para que a las 8 en algunos lugares le digan que solo hay 14 turnos para pediatría o que ni siquiera tengan pediatra. 

Esto es lo que queremos dejar atrás. Con la Red Pública AMBA vamos a garantizar este año en más de 200 centros de salud de 18 municipios del Conurbano los profesionales especializados que hagan falta, conexión a internet y que cada médico pueda acceder a la historia clínica digital del paciente, a equipamiento y a un edificio en condiciones. 

En este momento muchos de estos centros están obra. Muchos van a ser nuevos y van a estar ubicados donde la gente los necesita, no donde la política manda. 

En 2016 les hablé de implementar el SAME y que llegue a toda la Provincia. 
Muchos dijeron que era imposible. Hoy el SAME funciona en 93 municipios y va a funcionar en los 135. 

Y además seguimos trabajando para reducir la mortalidad infantil. Pusimos en funcionamiento un programa que nos permite seguir caso por caso y tener un cuidado integral de las madres y los recién nacidos en los momentos en los que más lo necesitan. 

La mortalidad infantil bajó en 2017 y los números que hoy tenemos y serán publicados en los próximos meses muestran que en 2018 volvió a bajar.

Las guardias, los centros de atención primaria, el SAME, las políticas para reducir la mortalidad infantil no son todo lo que hacía falta en el sistema de salud pero son lo que no podía esperar. 

Detrás de esto no hay relatos, hay realidades.Detrás de esto estamos todos. Es el Estado dando respuestas concretas. 

También, y más que nunca en estos días, queremos que quede claro qué es para nosotros defender la educación pública. 

Durante años no se priorizó la inversión, ni se impulsaron políticas públicas consolidadas en el tiempo. 

Los 12 mil edificios escolares, salvo contadas excepciones, tenían problemas de infraestructura, la mayoría graves en 2015. 

Edificios abandonados, computadoras entregadas a escuelas sin conexión a internet y que nunca habían sido mantenidas, el incumplimiento del calendario escolar durante años, generaron una pérdida de confianza en la escuela pública que hizo que cada vez más familias eligieran la educación privada. 

Hoy hay una gran diferencia. No solo nos estamos ocupando de cambiar lo que estaba mal sino que empezamos a poner las bases para tener una educación pública de calidad. 

Por eso cada vez que nos sentamos a hablar sobre la educación pido que lo hagamos con la verdad sobre la mesa. 

Los verdaderos protagonistas son los chicos, sus familias y los docentes. Lo más importante tiene que ver con ellos. 

Impulsamos una transformación histórica que cambie para siempre la educación pública en la Provincia. 

Pasamos de una falta total de datos, de no saber cuántas escuelas ni alumnos había, a ser una Provincia que tiene estadísticas para poder proyectar el camino a seguir. 

Pasamos de no saber la calidad de contenidos que se enseñaban a tener las evaluaciones Aprender que nos permitieron ver en qué se tenía que mejorar en las escuelas. 

Pasamos de no saber si los chicos aprendían o no porque les decían a los docentes que desaprobar era estigmatizante, a conocer la verdad porque restituimos la escala de calificaciones. Hoy los docentes pueden trabajar con libertad. 

Pasamos de tener una currícula que no se actualizaba desde 2008 a enseñar robótica en nuestras escuelas primarias, dándoles a los chicos herramientas para el futuro que les va a tocar afrontar. 

En estos meses he escuchado muchas veces pedir por las obras en las escuelas, y yo me pregunto: más de 6 mil intervenciones, sextuplicar la cantidad de obras, ocuparnos de que el Fondo Educativo se use para arreglar los edificios escolares, ¿no es hacer obras en las escuelas? ¿Falta? 

Claro que falta, claro que todavía no pudimos llegar a todas, claro que tenemos un camino largo por recorrer en los 12 mil edificios escolares, pero no fuimos nosotros los que dejamos de invertir, los que dejamos que nuestros edificios se caigan a pedazos, los que no hicimos mantenimiento.

Por eso, a todos los dirigentes que me dicen esto, les pregunto: ¿dónde estuvieron ustedes los últimos 10 años antes de mi gobierno? Fueron cómplices del abandono o simplemente miraron para otro lado. 

Nosotros somos los que estamos invirtiendo como nunca para poner dignidad donde antes había edificios destruidos. 

Pasamos de que cada vez más chicos dejen la escuela a empezar a reducir el ausentismo y el abandono escolar en el secundario. 

Logramos que 5 mil chicos vuelvan a estudiar gracias al programa Asistiré que implementamos con el Gobierno Nacional. 

Además, pasamos de tener 174 mil adultos anotados para terminar la escuela a casi 500 mil que decidieron iniciar o retomar sus estudios. Y no solo volvieron a estudiar, ya tenemos resultados. Las evaluaciones sobre los adultos que hicimos en 2018 lo muestran: el 58 % alcanza buenos niveles en lengua, 67 % en matemática y el 87 % dice que va a seguir estudiando. 

Esta es nuestra respuesta a los que decían que cerrábamos las escuelas para adultos: más adultos estudiando y aprendiendo. 

Eso es mucho más que terminar el secundario, es apostar a la superación, es demostrarles a tus hijos que la educación es el camino para construir un futuro. 

Cada una de estas cosas las logramos juntos y hoy ya no se discuten en la Provincia. 

Los desafíos que planteamos en educación tienen como prioridad que los chicos puedan salir de la escuela preparados para hacer realidad sus sueños. 

Queremos recuperar la educación pública, que sea una herramienta que iguale las oportunidades y que a la vez impulse a nuestros chicos a superarse. 

La escuela pública es un puente y un lugar de esperanza para el ascenso social. En este camino, el trabajo que realizan los docentes es fundamental.

A todos ellos les quiero hablar.

Sabemos bien que su rol no se limita a lo que pasa en el aula. Valoramos el esfuerzo que hacen. Valoramos el trabajo de todos los días para enseñar a nuestros chicos y las horas que dedican en sus casas a preparar las clases. 

Valoramos cuando escuchan a sus alumnos y los contienen. 

Cuando dedican su tiempo a capacitarse y cuando están ahí poniendo lo mejor de sí para dejar una huella que motive a sus chicos a ser mejores. 

Durante el último tiempo muchos de ustedes se vieron perjudicados por el conflicto que hemos tenido con los gremios. 

Quiero pedirles perdón si en algún momento sintieron que nos equivocamos. 
En este camino no están solos, estamos haciendo todo para acompañarlos. 

En una Provincia donde se sentían desprotegidos en situaciones de violencia, impulsamos la ley que sanciona a aquellas personas que los agreden, maltraten o insulten. 

Donde daba lo mismo ir a trabajar que no hacerlo, empezamos apremiar el presentismo para reconocer al que cumple y da el ejemplo. 

Donde el Estado había dejado de hacerse cargo de las capacitaciones, volvimos a impulsarlas, aumentamos la cantidad y la calidad para que puedan actualizarse y estar más preparados. 

De los 350 mil docentes que trabajan en la Provincia se están capacitando 235 mil. Y los directores de las 2 mil escuelas más necesitadas y con peores resultados en la Evaluación Aprender 2016 este año van a tener su postítulo académico en gestión y conducción educativa. 

En una Provincia donde no se hacían concursos para cubrir cargos jerárquicos desde hace más de 10 años y no se respetaba el Estatuto del Docente, volvimos a abrirlos para que todos aquellos que quieran empezar un camino como directores, inspectores y secretarios puedan hacerlo. 

Además pusimos en marcha ABC Maestros, un espacio de comunicación donde podemos dialogar y ver de cerca cuáles son sus experiencias y conocer el trabajo que realizan todos los días. 

Ya realizamos 219 encuentros con más de 4 mil docentes en más de 75 municipios. 

Las grandes transformaciones no son posibles si no se hacen en equipo. Ese es el compromiso que asumimos y por el que vamos a seguir trabajando. 

Sabemos que falta y que cambiar un sistema que durante años funcionó mal lleva tiempo, pero ya no es como antes. 

Hoy nos estamos ocupando de hacer lo importante.La diferencia más importante con el pasado es que la Provincia nos importa de verdad. La queremos de verdad.Nos interpela de verdad. 

Y cuando algo que querés te interpela no te da igual empezar una obra que no empezarla. 


No te da igual paralizar la inversión en una ruta que seguir avanzando en mejorarla. 

Porque cada obra es mucho más que cemento. Más que ladrillo, más que materiales, más que la plata que cuestan, las obras dan certeza. 

Certeza de que hay un Gobierno que trabaja. Certeza de que tus impuestos van a donde tienen que ir. Certeza de que no estamos condenados a sufrir siempre los mismos problemas. 

Los bonaerenses saben que estuvieron años sin respuestas. 5 años esperaron que se terminen las obras hidráulicas en la Plata, Berisso y Ensenada. Apenas llegamos las pusimos en marcha y las terminamos este año. 

Casi 10 años esperaron la obra hidráulica en Arrecifes. La terminamos en 18 meses. 

15 años esperaron los vecinos de Luján. Sufrieron más de 30 inundaciones, 7 solo en 2014. Hoy ya está la primera parte empezada en el canal Santa María. 

25 años esperaron los vecinos de Tigre el puente Taurita. Fue de las primeras que hicimos y beneficia a medio millón de personas. 

Casi 30 años esperaron la ruta del Cereal y ya terminamos un tramo. 

Y lo peor no es la espera sino la sensación de que al que gobierna no le importa nada lo que te pasa. 

El símbolo de eso es este caño que hasta hace un año estaba en las calles de La Plata. 60 años esperaron los vecinos que se invierta en caños. 

Como nadie te va a votar por cambiarlos porque no se ven y el agua se toma igual, no se cambiaba. Pero a vos como Gobierno no te puede dar lo mismo que el caño esté oxidado. No te puede dar lo mismo hacer la obra que no hacerla.

Esta es la diferencia más grande.Esto marca que la espera terminó. 

Terminamos 1.800 obras y para el fin del mandato van a ser 1.100 más. 
Son 215 km de ruta pavimentada, más de 1.300 km repavimentados, 300 obras hidráulicas terminadas y 300 km de cañerías renovadas. 

¿Falta? Por supuesto. Pero cada obra terminada trae una solución concreta y una Provincia mejor. Marca un antes y un después. 

¿Pero para qué sirven las obras si los bonaerenses siguiéramos condenados a vivir con miedo? 

¿De qué sirven las calles asfaltadas si te da miedo caminarlas? 

Además de escucharlo en cada una de las casas que visité, lo vi en las rejas de las viviendas, en las familias que se preocupan cada vez que sus hijos salen a la calle, en las mujeres valientes: madres, hermanas, tías, abuelas, que recorren solas los pasillos de las villas para rescatar a sus chicos del consumo. 

Sé que la inseguridad es un problema y que veníamos de años de inacción en este tema. 

Desde el 10 de diciembre de 2015 la seguridad es una prioridad. No importa cuántas peleas haya que dar. No importa cuántas mafias haya que enfrentar. 
No importa si esto era como decían muchos "el sistema" que funcionaba en la Provincia. 

Lo dije antes de ser Gobernadora. Lo dije el primer día que asumí. Y lo voy a decir siempre: no soy parte y no voy a serlo nunca. 

Por eso una de las primeras medidas que tomamos fue iniciar la Reforma en la Policía de la Provincia. 

En nuestra Policía trabajan más de 92 mil personas, la mayoría de ellas eligieron esa carrera por vocación de servicio. 

Estoy hablando de bonaerenses valientes que todos los días se ponen el uniforme y arriesgan su vida cada vez que salen a la calle. 

Cuando llegamos no solo no tenían los recursos básicos para hacer su trabajo, tampoco contaban con un Gobierno que los apoyara en la lucha contra el delito. 

¿Sino cómo se explica que no tenían chalecos? Lo único que tiene un agente en la calle para protegerse, nuestros policías no lo tenían. Hoy todos los policías que están en la calle tienen un chaleco en condiciones. 

¿Cómo se explica que había una mayoría de policías responsables y honestos que tenía que convivir con una minoría que transaba con los narcos, que transaba con las organizaciones criminales, que transaba con los barras? Hoy están en juicio oral los policías que en marzo de 2016 denunciamos en esta ciudad por recibir sobres y hay más de 12 mil policías apartados de la Fuerza por distintos delitos. 

¿Cómo se explica que cualquier delincuente podía escuchar el radio policial porque no tenían la tecnología para garantizar la comunicación? Hoy tienen equipamiento especial encriptado. 

Era imposible que los bonaerenses vivamos seguros.

Pero empezamos a dar la pelea para tener la Policía que nos merecemos. 

Protegemos a los buenos policías y separamos a los malos. 800 de ellos están presos e hicimos público el Registro de Policías Exonerados. 

Pusimos en primer lugar la transparencia y la formación. Desde el rango de Oficial Inspector todos tienen que presentar su Declaración Jurada y ya tenemos 34 mil presentadas. 

Duplicamos el período de capacitación, incorporamos nuevos contenidos y pusimos un sistema de reentrenamiento permanente. 

Por eso priorizamos que nuestros policías viajen para formarse y tomar clases con organizaciones internacionales como el FBI y la DEA. 

En equipo con el Gobierno Nacional pusimos más agentes en los lugares peligrosos y más de 2 mil policías de la Provincia que estaban haciendo tareas administrativas ya están en la calle realizando el trabajo para el que se formaron. 

Refaccionamos comisarías e invertimos en tecnología. 

Creamos una aplicación para que los vecinos puedan hacer denuncias por celular que vayan directamente a la fiscalía y extendimos el 911 que ahora llega al 94 % de los bonaerenses. 

Todavía falta pero de esta manera logramos resultados. 

La tasa de homicidios bajó. La tasa de robo de autos bajó y la de secuestro también bajó. 
Más seguridad no es solo más policías, es mejor policía, es más transparencia y también es ocuparnos de lo que pasa en las cárceles. 

Por eso hicimos la primera Reforma Integral del Servicio Penitenciario en democracia. Removimos a la Cúpula y reemplazamos al Jefe del Servicio Penitenciario. 
Exigimos las Declaraciones Juradas de más de 6 mil agentes e iniciamos un proceso de evaluación de todo el personal. 

Reestructuramos lo que pasa en las cárceles para potenciar la reinserción de los detenidos. 

Si una persona comete un delito, es responsabilidad de la Justicia que pague por lo que hizo. 

Pero que una persona que estuvo años en la cárcel pueda rehacer su vida y reciba las herramientas para iniciar un camino distinto es responsabilidad de todos. 

Antes no lo veían así. Por eso cuando llegamos solo funcionaban 51 talleres de oficios. Hoy funcionan más de 340. Además, tienen acceso a educación y a deportes. 

Hace poco inauguramos en Campana la primera Unidad Modelo para jóvenes adultos de entre 18 y 21 años que tienen condenas menores a 5 años. 

Para cuando termine nuestra gestión vamos a haber incorporado casi 3 mil plazas, dos veces la capacidad de la cárcel de Alvear. 

Cada iniciativa que realizamos dentro de las cárceles se traduce en mayor seguridad en las calles. 

Lleve el tiempo que lleve, lo que empezamos es hasta el final. 

La pelea contra los narcos es sin cuartel y muchos me pueden decir que se sigue vendiendo droga en la Provincia y tienen razón. 

Pero hace solo unos días los vecinos del barrio Villa Lanzone de San Martín vieron cómo en el mismo búnker donde todos los días se vendía droga entramos con la policía, detuvimos a los narcos y demolimos el lugar. 

Como ese búnker ya son 93 los que derribamos.

1 cada 12 días en lo que va de la gestión.

No estamos yendo solo en contra de los transas de la calle. 

Estamos yendo hasta arriba, llegando hasta cabezas como el Rey Arturo que está preso desde 2017, y a jueces y fiscales que tenían complicidad con ellos. Hace tres años esto era inimaginable. 

Realizamos más de 100 mil operativos, la mayoría en lugares donde antes el Estado no entraba. 

En tres años pasamos de 13 mil allanamientos a más de 20 mil, de 68 mil procedimientos a más de 84 mil y de $18 millones de plata secuestrada a más de $ 75 millones. 

También incautamos mucha más droga: pasamos de 269 mil dosis de paco a más medio millón, de 40 mil kg de marihuana a más de 66 mil kg. 

Solo en 2018 detuvimos a más personas por crímenes de narcotráfico que en 8 años de la gestión anterior. 

También estamos peleando contra el juego ilegal y restringimos el juego legal. 
En la pelea contra el juego ilegal realizamos casi 400 allanamientos, secuestramos más $ 55 millones y tenemos más de 340 detenidos que están a disposición de la Justicia. 

También avanzamos en la restricción del juego legal. Cuando llegamos había bingos repartidos por toda la Provincia, sin importar si eran zonas turísticas o las más vulnerables, como el que se estaba por construir frente a La Salada. 

Hoy ese bingo no existe. 

Cerramos 2 bingos, 3 casinos y llamamos a licitación pública la administración de las máquinas tragamonedas después de 23 años y con una ley votada por esta Legislatura regulamos por primera vez el juego online y brindamos asistencia a los que sufren de ludopatía. 

Pusimos un 0800 con el que se pueden comunicar las 24 horas. 

Lo mismo que estamos haciendo contra los barras. El fútbol es un espectáculo para toda la familia, no un espacio de violencia donde se enriquecen los mafiosos. 

Enfrentamos a las barras y ya detuvimos a 100 líderes de 25 clubes de la Provincia. 

Cualquiera de estos violentos hasta 2015 entraba a las canchas. Hoy hay 1.500 que no pueden volver a entrar y detuvimos a más de 2 mil personas en los estadios. 

De esta manera, ya llevamos 360 partidos con público visitante. 

Las peleas contra los narcos, contra el juego legal e ilegal, contra las mafias y contra los barras son parte de un abordaje integral. 

Son contra todos los corruptos y todas las mafias. No nos vamos a cansar ni nos vamos a rendir. Los vamos a ir a buscar y les vamos a ganar. Los bonaerenses dijimos basta. 

Nadie puede borrar lo que logramos en estos años ni detener las reformas profundas que hicimos realidad. 

Esta transformación llegó para quedarse porque va mucho más allá de una Gobernadora o de un equipo de Gobierno. 

Esto marca que avanzamos en un camino de esperanza que nos lleva a un futuro mejor, marca un nuevo rumbo para la Provincia. 

Mi primer mandato como Gobernadora termina el 10 de diciembre de este año. Los bonaerenses van a decidir quién quieren que continúe. 

Hace tres años les dije: "somos mucho mejores que la vida que llevamos y podemos hacer mucho más. La Provincia no resiste más improvisaciones ni acciones de corto plazo". 

Mucho se podrá decir de qué logramos y qué no. Muchos podrán criticar o aplaudir, pero más allá de lo que se diga, están los hechos. 

Está el legado que dejamos y eso es indiscutible. Eso no es relato. 

La Provincia que queremos está lejos pero hemos empezado un cambio. 

Un cambio de verdad. 

¿Qué cambió? 

Cambió que los municipios ya no tienen que esperar más de 20 años la visita de un gobernador porque hay un Gobierno que está cerca. 

Cambió que en los barrios antes estaban los punteros, hoy están las oficinas del Estado. 

Cambió que antes se inauguraban hospitales que eran edificios vacíos y hoy se mejoran las guardias. 

Cambió que antes no estaba la plata para los sueldos y hoy adelantamos los aguinaldos. 

Cambió que hoy nadie se queda indefinidamente en el poder y los Barones del Conurbano son parte del pasado. 

Hemos demostrado que se puede trabajar en política sin enriquecerse, mostrando cómo se vive. 

Hemos demostrado que se puede gobernar respetando a las instituciones, respetando la diferencia de poderes y dialogando con todas las fuerzas políticas. 

Que se puede empezar y terminar obras. Que se puede avanzar con las obras del Salado para evitar inundaciones y recuperar más de 1 millón de hectáreas productivas. 

Que se puede hacer que en las escuelas se enseñe robótica. 

Que se puede tener una escuela como el Nacional Buenos Aires en Escobar. 
Que se puede tener la Universidad del Cine y la Escuela del Colón en Mar del Plata. 

Que se puede hacer que la conectividad, que es un nuevo derecho, llegue a 3 mil escuelas, a mil dependencias policiales, a 92 establecimientos de salud. 

Que se puede hacer las denuncias desde tu celular y lleguen directo a la Justicia sin que ninguna comisaría las cajonee. 

Que se puede pelear contra las mafias, que pueden ir presos ex jueces corruptos, barra bravas criminales y dirigentes ladrones. Aun peleando contra el miedo y las amenazas. 

Que se puede pelear contra los privilegios y hacer que los recursos que son de todos vayan a la gente y no a unos pocos. 

Que se puede hacer política sin gritos, sin mentiras, sin agredir a los que piensan distinto. 

Que se puede gobernar sin relato y dar la cara, diciendo la verdad, incluso cuando hay dificultades. 

Este es el alma del cambio: que somos realmente distintos. 

Demostramos que somos mucho más que nuestra historia y que los errores del pasado. 
Solo necesitábamos animarnos. Cambiamos porque estábamos hartos de mentiras, queríamos construir desde la verdad. 

Porque esa verdad dura, difícil, es nuestra. 

La reconocemos. Podemos mirarnos a los ojos con la verdad y trabajar para tener el futuro que queremos. 

La de la prepotencia, la de la desidia y la de los atajos, esa no es la Provincia que quiero. 

Quiero una Provincia donde gana el que se esfuerza. Quiero una Provincia donde nuestros chicos tengan las herramientas para crear y hacer realidad el mundo que sueñan. 

Quiero una Provincia donde nuestros campos, nuestra energía, nuestra industria llegue a todo el mundo. 

Quiero una Provincia de pie. De pie señores. Como estuvieron los bonaerenses todos estos años esperando más de nosotros, los dirigentes. 

De pie porque no hay dificultad que vaya a derribarnos si trabajamos juntos. 

De pie porque esta es nuestra casa y no vamos a dejar que nada ni nadie nos robe lo que podemos ser. 

Este es nuestro tiempo. Esta es nuestra oportunidad.

Esta es mi parte peleando por todos ustedes porque vale la pena animarse a más. Por nosotros, por nuestra Provincia y por cada bonaerense." 

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