El plan "perdón Moreno"

Opinión 16 de agosto de 2019 Por
La batería de medidas lanzada por la Casa Rosada implica el colapso ideológico y político de Cambiemos. #NotaOpinión de Pablo Tigani.
20181210 - macri llorando

Con el objeto de contener la inflación y acortar las diferencias en las elecciones de octubre, tras la cuarta devaluación del peso, el Gobierno exhaló una batería de medidas necesarias para acercarse a la realidad. Se anunció un conjunto de productos de alimentos de la canasta básica con IVA cero.
 
El plan “perdón Moreno”, también incluye la aplicación de la Ley de Abastecimiento a las petroleras. Presión a los bancos para que vendan sus posiciones en dólares. Congelamiento de tarifas y cuotas para los créditos UVA hasta diciembre.

El debilitamiento de esta experiencia neoliberal imberbe, es consecuencia del desgaste y la desacreditación final de Cambiemos.

La primera paradoja, es que la nueva crisis híper devaluatoria generó la necesidad de cambiar el discurso y las medidas en menos de tres días. La segunda, es que Alberto Fernández quien presuntamente era el responsable que se haya disparado el dólar, con solo decir que en $ 60 estaba bien, lo detuvo.

Los anuncios heterodoxos colocan al Gobierno en las antípodas del ideario PRO.Anteriormente denostado por todos los integrantes del núcleo fundacional, el presidente Macri concurre al “intervencionismo estatista, dirigista y asfixiante” (M. de Hoz, 1976).

-¿No era que el peronismo constituía la razón de la pesada herencia y los 70 años de frustraciones?

-¿Cómo volver atrás, si el camino de la semana pasada fue: “Es por acá”?

La oposición anti kirchnerista que contribuyó a fomentar un modelo político vacío, lo rellenó más tarde con un raro neoliberalismo de ejecutivos y technopols con hábitos adolescentes. Una especie de millennials de alrededor de 50 años. Justificado en un presunto saber, esta élite de directivos otrora legitimados ante la clase política y la sociedad, ha hecho estragos económicos. El discurso que reivindicaba el rol modernizador anti populista, ahora practica “populismo explícito”.

Es que el neoliberalismo imberbe, no solo provocó la sumatoria electoral de rechazos en las elecciones PASO. También recibió el rebote del establishment local e internacional, que parecería que le ha soltado la mano. Esta vez, los economistas del elenco estable que hoy se rasga las vestiduras, fue reemplazado por egresados del Cardenal Newman. Aunque esto implicó su desplazamiento e invisibilización, han apoyado a Macri hasta último momento, inclusive desnaturalizando las encuestas, con tal que el monstruo peronista no vuelva.

El poder cambia de manos. La nueva tendencia es una reversión de tres años de políticas, desde las cuales el Gobierno de Macri ingresa al capítulo final. En esta última etapa llegó la necesidad de llevar a cabo la intervención estatal. Aunque existirán diferencias en “las formas”, estando en la oposición Macri y el mejor equipo de los últimos 50 años dirían: “Esto es un conjunto de medidas populistas”. Un giro provisorio-como todo lo que se ha hecho-pretende abrir las posibilidades de finalizar el mandato el 10 de diciembre, pese a las debilidades financieras y sociales que enfrenta.

En Argentina el principio del fin del submarino amarillo comenzó con los disturbios de diciembre de 2017. Entonces fue el rechazo a las modificaciones del sistema previsional, pedida por el FMI, antes que se blanqueara su regreso al país. Sin ser un estallido social que pudo afectar la discontinuidad institucional, fue un punto de inflexión política que permitió llegar progresivamente a la derrota de estas PASO. El malestar acumulado se expresó en forma potente el domingo pasado. Parece que fue hace un año, pero solo pasaron cuatro días. La crisis de legitimidad en que se encuentra Cambiemos, termina de resolverse con la popularidad de Alberto Fernández. El tiro de gracia, es el apoyo ferviente a su sorpresiva llegada a la candidatura revalidada en las PASO, en las que se impuso cómodamente, en casi todo el país, por casi 16 puntos.

En este contexto, se acabó el debate respecto al modelo económico cruel e inmoderado, con alternativas extremas del FMI, que al mismo tiempo acelerará la desconfianza de los mercados. Es que ahora se agregarán crecientes demandas salariales y sociales, combinadas con nuevos e imprevistos desequilibrios fiscales, que reforzarán la idea que el FMI puede detener los desembolsos, antes de que el Gobierno cambie.

Este sorpresivo espasmo de moderación y prudencia podría ser eficaz para terminar el mandato sin estallidos sociales, pero la contracara es el colapso ideológico y político en que entró Cambiemos. Más allá de la magnitud de la crisis en marcha y por venir, estamos asistiendo a la desarticulación del discurso y todo lo que se presentaba como “el cambio”, desde el populismo autoritario hacia la República demo liberal.

(*) Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, Profesor del MBA. CEO de www.hacer.com.ar , www.pablo.tigani.com autor de 6 libros, 900 papers y artículos.

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