Europa se prepara para la nacionalización masiva de empresas

La Comisión Europea está a punto de aprobar una norma que permitirá a los Estados recapitalizar sus empresas grandes o pequeñas, cotizadas o no, para evitar el cierre de esas compañía. Las posturas de los distintos países.

Economía - Internacional23 de mayo de 2020EditorEditor
union europea

Bruselas ultima la aprobación de una norma que permitirá la entrada de los Estados en el capital de sus compañías, grandes o pequeñas y cotizadas o no, para evitar su quiebra ante el tsunami del coronavirus. España apoya la iniciativa pero pide que se extremen las garantías para evitar distorsiones en la competencia y asimetrías en el mercado interior. La Comisión pide que se notifiquen las inyecciones de más de 100 millones, umbral que Alemania y Francia quieren elevar a 500 millones.

La pandemia del coronavirus no solo ha puesto en jaque el concepto de globalización, sino que ha trastocado por completo el orden económico mundial, confinando al libre mercado y dando rienda suelta a las tentaciones proteccionistas. La Comisión Europea, hasta ahora adalid de la competencia y el libre comercio y azote de cualquier auxilio estatal al sector privado, perfila la modificación del marco temporal de ayudas públicas para hacer frente a los destrozos económicos del Covid-19, abriendo la puerta en su último borrador del proyecto, al que ha tenido acceso EXPANSIÓN y que Bruselas prevé aprobar en los próximos días, a una suerte de nacionalización generalizada de empresas en apuros en Europa, cotizadas y no cotizadas, grandes y pequeñas.

Es un cambio radical respecto al proyecto original, adoptado el pasado 19 de marzo, que se circunscribía a facilitar las actuaciones de los Estados miembros a la hora de garantizar liquidez a las empresas (esencialmente mediante avales públicos a préstamos); conceder subsidios salariales; suspender o aplazar el pago de impuestos, u otorgar ayudas directas a los consumidores por los servicios cancelados a raíz de las medidas de cuarentena.

uberEn 3 minutos UBER despidió a 3500 trabajadores

Apenas tres semanas después y tras una primera revisión el 3 de abril, en la que se amplió el marco temporal para que los gobiernos pudieran conceder ayudas públicas a la investigación y desarrollo de productos vinculados con la lucha contra el coronavirus, el último borrador, que Bruselas tiene intención de aprobar este mismo mes de abril, aborda ya sin ambages la irrupción del Estado en el capital de las empresas en riesgo de colapso so pretexto de que esta eventual nacionalización de tejido empresarial reduciría el riesgo que para la economía de la UE representaría "un número significativo de insolvencias"; ayudaría a "preservar la continuidad de la actividad económica" durante el brote pandémico y respaldaría "la recuperación posterior".

Presión de los grandes

Se trata de un giro de 180 grados respecto al planteamiento inicial tras el que se encuentra la fuerte presión de las mayores economías del euro: Alemania, Francia (en cuyo ADN está incrustado el virus del proteccionismo) e Italia, que en las últimas semanas no han ocultado su intención de recurrir a las nacionalizaciones para salvar a sus empresas emblemáticas.

En el borrador de su propuesta, que rema en la dirección contraria a lo que el Ejecutivo comunitario ha defendido a lo largo de su trayectoria, la propia Comisión reconoce que "varios Estados miembros están considerando tomar una participación en el capital de empresas estratégicas para garantizar que su aportación al buen funcionamiento de la economía de la UE no se vea comprometida".

Curiosamente, Bruselas subraya que si dichas naciones (que no menciona) adquieren las acciones de esas compañías a precios de mercado o en igualdad de condiciones que inversores privados, "esto en principio no constituye ayuda estatal". Italia, junto a España uno de los dos países europeos más castigados por la pandemia, ya anunció la nacionalización de la compañía aérea Alitalia a principios de mes, mientras que Alemania, que ya ha acudido al rescate de empresas como Adidas vía préstamo, no descarta tomar una participación en la aerolínea Lufthansa para evitar un fatal desenlace.

Por su parte, Francia, que ya es accionista de referencia en empresas clave de diferentes sectores estratégicos, como las energéticas Engie y EDF, la teleco Orange, la automovilística Renault o la aerolínea Air France-KLM, ha reiterado por activa y por pasiva que hará lo que sea preciso para salvaguardar a sus empresas más emblemáticas.

Reticencias de España

Esta operación de macrosalvamento empresarial no convence a España, más partidaria de una respuesta a escala europea, según informan a EXPANSIÓN fuentes próximas a la negociación en Bruselas, que señalan que la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, manifestó en el Eurogrupo muy serias reservas a la propuesta por el riesgo de generar distorsiones de competencia en el mercado europeo ante la distinta capacidad financiera de los países para acometer nacionalizaciones.

Unas reticencias a las que se sumó Holanda (el azote de España en la frustrada reclamación de los eurobonos), pero que, en cualquier caso, no parecen suficientes para hacer descarrilar la iniciativa, que, previsiblemente, saldrá adelante con un respaldo mayoritario.

La situación que está a punto de vivir Europa trae a la memoria lo sucedido en España en las décadas de los 70 y 80, cuando el fallido experimento del Instituto Nacional de Industria (INI) evidenció que el rescate generalizado de empresas públicas era una trampa para las finanzas públicas, cuyo riesgo crecía exponencialmente a medida que se incrementaba el número de participaciones estatales en empresas en apuros. Eran compañías a las que no se dejaba quebrar por el fuerte coste reputacional y político, pero que dejaban tras de sí un ingente reguero de pérdidas. A mediados de los noventa, sólo el déficit público derivado del respaldo financiero a las compañías nacionalizadas ascendía todavía al 4% del PIB, obstaculizando la entrada de España en la Unión Monetaria.

Alemania, Francia e Italia, que esgrimen que las nacionalizaciones ya se produjeron tras la crisis de 2008, aunque soslayan que se limitaron a los bancos y no a todos, buscan ahora mayor manga ancha para recapitalizar a sus empresas sin pasar por el filtro de Bruselas, que fija en 100 millones de euros el umbral a partir del cual deben notificarse las inyecciones de capital en empresas individuales. Mientras que gobiernos como el francés defienden un incremento sustancial de ese suelo, el Ejecutivo español no solo pide reducirlo aún más, sino también endurecer los requisitos para que las empresas accedan a la recapitalización.

Para Calviño, que en una entrevista en Financial Times lamentó este lunes que los países con más músculo económico "puedan apoyar sus economías de una manera más generosa que otros" y reclamó ya que "las garantías otorgadas a las empresas sean similares en toda la UE", la respuesta a la catástrofe económica es un fondo de recuperación común dotado con 1,5 billones de euros que evite que la competitividad de los países más afectados por la pandemia se vea mermada en beneficio de los estados más pudientes.

Injerencias en la gestión

Otro riesgo importante para la economía de mercado es la tentación de interferir en la gestión de las empresas nacionalizadas, un peligro que en el caso de España y del Gobierno de coalición de PSOE-Podemos ya se materializó de forma nítida en enero, antes del inicio de la pandemia, con la dimisión de Jordi Sevilla como presidente de Red Eléctrica por las constantes injerencias de la vicepresidenta para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en una compañía cotizada y en la que el Estado tiene una participación minoritaria, del 20%.

Pero el riesgo no se ciñe únicamente a las empresas estratégicas. Bruselas contempla permitir a los Estados recapitalizar sus empresas, grandes o pequeñas, cotizadas o no, siempre que se demuestre que sin la intervención del Estado esa compañía estaría abocada al cierre o tendría "serias dificultades" para mantener su actividad. Una generalización que los expertos temen que pueda derivar en una falta de control y en la imposición de criterios políticos y clientelismo.

Por ello, quizás en un intento de curarse en salud, la Comisión advierte de que la presencia pública en el capital debería ser una opción de "último recurso" dado su carácter "altamente distorsionador de la competencia entre empresas". Bruselas también aboga por una permanencia temporal, lo más corta posible, del Estado como accionista, pero esto corre el riesgo de quedar en un mero wishful thinking, pues una vez bajo el paraguas público resultará difícil que una empresa recompre la participación pública. Más si como propone la Comisión la salida se penaliza sensiblemente.

Fuente: cronista

Te puede interesar
ZELENSKI Y TRUMP | La discusión completa entre Trump y Zelenski | EL PAÍS

Tensión entre Trump y Zelenski: "O haces un trato o estamos fuera"

Editor
Economía - Internacional28 de febrero de 2025

El expresidente Donald Trump y el mandatario ucraniano Volodímir Zelenski protagonizaron un cruce inusual sobre la guerra en Ucrania. Trump dejó en claro su postura: si vuelve a la Casa Blanca, Estados Unidos podría retirar su apoyo a Kiev si no se negocia con Rusia. La declaración generó preocupación en la comunidad internacional y podría marcar un giro en el conflicto.

maxresdefault

ESCÁNDALO INTERNACIONAL EN EL MUNDO CRIPTO: El creador de Cardano denunciò pedido de coimas para reunirse con Milei

Editor
Economía - Internacional16 de febrero de 2025

El empresario cripto Charles Hoskinson, fundador de Cardano y cofundador de Ethereum, denunció que el entorno de Javier Milei le exigió un pago de dinero para acceder a una reunión con el presidente. La revelación se suma a las sospechas de corrupción tras la promoción fraudulenta de la criptomoneda Libra, desatando una crisis que involucra directamente a la cúpula del gobierno argentino.

Lo más visto
bna

La Justicia frena la privatización del Banco Nación y el 92% de las pymes rechaza que lo transformen en S.A.

Editor
Nacional16 de marzo de 2025

La Justicia ratificó la cautelar que impide la conversión del Banco de la Nación Argentina en Sociedad Anónima por un período de seis meses. Mientras tanto, una encuesta de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) reveló que más del 92% de los empresarios pymes están en contra de la privatización y el 80% cree que la medida fue una cortina de humo para tapar el escándalo de la estafa con Libra.

693081a5-5631-4108-a2a0-74bb45a600d3_16-9-aspect-ratio_default_0

Milei baja aranceles a la importación de ropa y calzado terminado, la industria textil advierte sobre una crisis

Editor
Política - Industria16 de marzo de 2025

El gobierno de Javier Milei anunció una reducción drástica de los aranceles a la importación de ropa y calzado, argumentando que esto ayudará a frenar la inflación y mejorar la competitividad. Sin embargo, la Unión Industrial Argentina (UIA) y el sector textil denunciaron que la medida pone en riesgo miles de empleos y debilita la producción nacional, permitiendo una competencia desleal con productos importados.

Feria_de_artesanos_san_isidro

Cómo encontrar las mejores oportunidades inmobiliarias en Zona Norte

Editor
Economía - Empresas18 de marzo de 2025

El mercado inmobiliario de la Zona Norte presenta características únicas que lo distinguen dentro del panorama del Gran Buenos Aires. La combinación de barrios residenciales consolidados, amplios espacios verdes y buena conectividad atrae tanto a familias como a inversores. Encontrar un departamento en venta en estas localidades puede resultar una inversión inteligente cuando se conocen las claves para detectar las mejores oportunidades.

ENAC 24M

Multitudinaria marcha por la Memoria desborda Plaza de Mayo y Milei es blanco de duras críticas

Editor
Nacional25 de marzo de 2025

A 49 años del último golpe de Estado, una marea humana llenó Plaza de Mayo para repudiar la dictadura cívico-militar y denunciar los retrocesos en derechos promovidos por el gobierno de Javier Milei. Las consignas apuntaron directamente contra el negacionismo oficial y las políticas de ajuste. Desde Nunca Más Económico se destacó que la memoria también se defiende en el plano económico, denunciando la reedición de un modelo excluyente que ya fracasó en el pasado.