Elecciones en Estados Unidos: Trump o Biden definen el futuro de la potencia mundial

El país Norteamericano define hoy si continua por cuatro años más el ya conocido Trump o si hay nuevo representante. El mundo pone los ojos en las elecciones estadounidenses, que promete ser la más multitudinaria de la historia y que comenzaron hace días pero que hoy dará a conocer el ganador. Quien gane esta noche tendrá una agenda con muchos pendientes por resolver

Economía - Internacional03 de noviembre de 2020ColaboradorColaborador
trump-biden-por-fin-debaten-exhiben-diferencias-insalvables-casi-todo-1603441528141

Si siempre son importantes, las elecciones presidenciales estadounidenses de hoy adquieren un carácter trascendente. Así es por lo que está en juego, tanto en términos domésticos como internacionales -con un importante capítulo regional y, en particular, argentino–, por lo definitorio que será el veredicto de las urnas sobre el tipo de política que predominará allí en los próximos cuatro años, por el modo en que la hiperpotencia incidirá sobre el curso de la globalización económica y por cuál será la parte de una sociedad movilizada que verá satisfechas o insatisfechas demandas planteadas de modo agónico. A abrocharse los cinturones: el futuro será puro vértigo.
 
Cuando Donald Trump venció con amplitud en el Colegio Electoral a Hillary Clinton -a pesar de haber sacado casi tres millones de votos menos–, Estados Unidos inició una nueva era política, signada por una reacción conservadora a la deslocalización productiva provocada por actores emergentes –en especial China–, un proteccionismo agresivo, el rechazo a la inmigración y un tono político sostenido, de talante populista, que los norteamericanos creían hasta entonces privativo de países sin remedio como la Argentina.
 
Cuatro años después, las promesas de poner a “Estados Unidos primero”, de definir la competencia con China en términos favorables a la potencia “vieja”, de obligar a los aliados europeos a pagar una cuota mayor de los gastos que impone el statu quo internacional, de erigir un muro de punta a punta en la frontera con México y de terminar con una inmigración descripta con una xenofobia carente de vergüenza solo han encontrado concreciones parciales. El discurso radical, con todo, fue la tónica dominante del trumpismo y sostiene aquellas expectativas de un sector amplio de la sociedad en vísperas de la pelea por la reelección. Habrá que ver si eso será suficiente para concretarla.

dpl_computadora_ic05032019Tres provincias se incorporaron al Registro Único Tributario y son 15 que utilizan el sistema

Si Trump ganara, dispondría cuatro años más para demostrar el alcance real de una propuesta pretendidamente revolucionaria, pero que no tiene en verdad vocación de confrontar con el poder real, a excepción hecha del mediático. Si se impusiera el demócrata Joseph Biden, en cambio, aquello habrá quedado en un efímero cisne negro, un interregno histórico que simplemente interrumpió la politics as usual.

¿Pero qué pasaría, en ese caso, con lo que Trump, incluso más allá de su vocación, representó en 2016, esto es con las aspiraciones de los trabajadores golpeados por la huida de muchas industrias a países de salarios bajos y, según creen, por la competencia de los inmigrantes? ¿Qué, con la expectativa de que el Estado recobre centralidad frente a una globalización que no tiene piedad? ¿Qué, por último, con la restauración de los valores religiosos y conservadores de muchos, de los que Trump, un libertino en tantos aspectos, ha sido un representante curioso? Con Biden, esos Estados Unidos no dejarían de existir; apenas se sumergirían por un tiempo.

Eso representa, claro, un desafío para la estabilidad política. Pero, por motivos opuestos, también lo sería la continuidad del actual jefe de Estado, que postergaría las quejas de un sector amplio de la sociedad, sobre todo en las dos costas, irritado por el discurso populista, los embates contra la prensa e instituciones como la Reserva Federal, el Congreso y la Corte Suprema, la clausura de las políticas contra el cambio climático, la política externa brutal, la negligencia ante la pandemia del nuevo coronavirus y la indiferencia –no solo de Trump, pero no por ello menos imperdonable– frente al gatillo fácil con móviles racistas. Esto último mantiene a un sector de los Estados Unidos en la calle desde mayo, tras el asesinato del afroestadounidense George Floyd a manos de policías de Mineápolis.

Con uno u otro mandatario, esos –todos esos– son los ítems de la cargada agenda de los Estados Unidos inminentes. Es seguro que la misma no cambiará según el resultado sea rojo republicano o azul demócrata, pero sí los modos de perseguirla: más unilateralismo y cierto dejo de brutalidad en el primer caso; lenguaje más cooperativo pero nunca exento de veleidades guerreristas en el segundo. En los matices se nos va la vida.

La tribuna opositora también le reprocha a Trump el tufo a corrupción a exhalan sus negocios económicos y políticos, desde su encarnación de la patria contratista american way hasta su escasa propensión marginal al pago de impuestos, por no hablar de las mamushkas interminables que hacen a su relación con la Rusia de Vladímir Putin.

Para ser justos, el olor acre de los pecados del poder también emana de las oficinas de Biden: el trabajo de su hijo Hunter como lobista internacional parece poco compatible con el rol de aquel, de senador por treinta y seis años y de vicepresidente de Barack Obama entre enero de 2009 y de 2017. No solo el populismo ha “bananizado” recientemente a la “tierra de los libres y hogar de los valientes”.

martin guzmanMartín Guzmán se reunió con representantes de AEA

Si todo lo que está en juego fuera poco, la política en modo grieta añade una tensión insoportable. Así lo ilustran el récord de voto anticipado –al que apelaron más de 94 millones de estadounidenses–, un nivel de participación que podría superar, según los pronósticos, el de 2008 que entronizó a Obama, la polémica incluso ya judicializada en varios estados sobre el sufragio postal –64 % de aquella cifra–, las denuncias del presidente sobre posibles fraudes en su contra, su amenaza de desconocer resultados estaduales desfavorables, lo apretado de los pronósticos en estados oscilantes como Pensilvania, Carolina del Norte y Arizona –por no hablar del ya alguna vez escandaloso Florida–, la movilización de grupos sociales dispuestos a salir a las calles en caso de un resultado disputado y hasta el temor a que hechos como la intercepción de un micro de campaña de Biden por militantes trumpistas en una autopista de Texas sean el preludio de una violencia abierta.

Ese ingrediente explica cierta agitación que se ha observado en el mercado financiero, frutilla del postre amargo de una coyuntura económica negativa generada por la pandemia, que impuso un freno brusco a una economía siempre inequitativa pero de fuerte crecimiento.

La atención sobre esta elección es, se dijo, global. ¿Seguirá Estados Unidos fuera de los acuerdos internacionales sobre cambio climático o volverá al redil? ¿Concretará su amenaza de abandonar la Organización Mundial de la Salud (OMS) y mantendrá su alejamiento de la Unesco o todo eso cambiará? ¿Seguirá sancionando a Irán para impedir su inevitable emergencia como Estado nuclear o retomará la agenda de Obama de una cooperación internacional que condicione ese proceso? ¿Continuará imponiendo una “solución” de hecho en Medio Oriente, a medida de la colonización israelí de territorios palestinos o, al menos, tratará –como ha ocurrido con los demócratas– de ralentizar ese avance inicuo? ¿La puja por la hegemonía con China tendrá, como en los últimos años, aristas filosas o se arbitrará más consensuadamente?

En tanto, ¿volverá o no la vieja normalidad a América Latina? ¿El deseo de republicanos y demócratas de derribar al chavismo guardará, al menos, ciertas formas o se entregará por otros cuatro años, como se intentó mil veces en los años recientes y se concretó efímeramente en Bolivia, al estímulo del recurso militar? ¿Hay chances de que se retome el deshielo con Cuba, puesto en marcha por Obama cuando ya estaba de salida y poco tenía que perder con el enojo del anticastrista? ¿Se mantendrá enhiesto el eje Washington-Brasilia de la paleoderecha o Jair Bolsonaro se encontrará, literalmente de la noche a la mañana, tan solo como en una marcha del orgullo gay?

Último, pero más importante aquí, ¿cuál será el relacionamiento con la Argentina, embarcada en una negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la que se dirime nada menos que el plazo de gracia para pagar la deuda de 44.000 millones de dólares que Mauricio Macri dejó como herencia, el ritmo del paso hacia el equilibrio fiscal y hasta la posibilidad de acceder a fondos frescos que atemperen la fiebre por el dólar? ¿Se mantendrá el toma y cada duro, pero posible de la era Trump o la llegada de Biden llevará, como en el Juego de la Oca, las posiciones a la casilla de salida?

Si hay suerte, esta noche habrá resultado. Y alguna certeza en medio de tanta tensión y conjeturas.

Fuente: Ámbito

Te puede interesar
ZELENSKI Y TRUMP | La discusión completa entre Trump y Zelenski | EL PAÍS

Tensión entre Trump y Zelenski: "O haces un trato o estamos fuera"

Editor
Economía - Internacional28 de febrero de 2025

El expresidente Donald Trump y el mandatario ucraniano Volodímir Zelenski protagonizaron un cruce inusual sobre la guerra en Ucrania. Trump dejó en claro su postura: si vuelve a la Casa Blanca, Estados Unidos podría retirar su apoyo a Kiev si no se negocia con Rusia. La declaración generó preocupación en la comunidad internacional y podría marcar un giro en el conflicto.

maxresdefault

ESCÁNDALO INTERNACIONAL EN EL MUNDO CRIPTO: El creador de Cardano denunciò pedido de coimas para reunirse con Milei

Editor
Economía - Internacional16 de febrero de 2025

El empresario cripto Charles Hoskinson, fundador de Cardano y cofundador de Ethereum, denunció que el entorno de Javier Milei le exigió un pago de dinero para acceder a una reunión con el presidente. La revelación se suma a las sospechas de corrupción tras la promoción fraudulenta de la criptomoneda Libra, desatando una crisis que involucra directamente a la cúpula del gobierno argentino.

Lo más visto
bna

La Justicia frena la privatización del Banco Nación y el 92% de las pymes rechaza que lo transformen en S.A.

Editor
Nacional16 de marzo de 2025

La Justicia ratificó la cautelar que impide la conversión del Banco de la Nación Argentina en Sociedad Anónima por un período de seis meses. Mientras tanto, una encuesta de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) reveló que más del 92% de los empresarios pymes están en contra de la privatización y el 80% cree que la medida fue una cortina de humo para tapar el escándalo de la estafa con Libra.

693081a5-5631-4108-a2a0-74bb45a600d3_16-9-aspect-ratio_default_0

Milei baja aranceles a la importación de ropa y calzado terminado, la industria textil advierte sobre una crisis

Editor
Política - Industria16 de marzo de 2025

El gobierno de Javier Milei anunció una reducción drástica de los aranceles a la importación de ropa y calzado, argumentando que esto ayudará a frenar la inflación y mejorar la competitividad. Sin embargo, la Unión Industrial Argentina (UIA) y el sector textil denunciaron que la medida pone en riesgo miles de empleos y debilita la producción nacional, permitiendo una competencia desleal con productos importados.

Feria_de_artesanos_san_isidro

Cómo encontrar las mejores oportunidades inmobiliarias en Zona Norte

Editor
Economía - Empresas18 de marzo de 2025

El mercado inmobiliario de la Zona Norte presenta características únicas que lo distinguen dentro del panorama del Gran Buenos Aires. La combinación de barrios residenciales consolidados, amplios espacios verdes y buena conectividad atrae tanto a familias como a inversores. Encontrar un departamento en venta en estas localidades puede resultar una inversión inteligente cuando se conocen las claves para detectar las mejores oportunidades.

ENAC 24M

Multitudinaria marcha por la Memoria desborda Plaza de Mayo y Milei es blanco de duras críticas

Editor
Nacional25 de marzo de 2025

A 49 años del último golpe de Estado, una marea humana llenó Plaza de Mayo para repudiar la dictadura cívico-militar y denunciar los retrocesos en derechos promovidos por el gobierno de Javier Milei. Las consignas apuntaron directamente contra el negacionismo oficial y las políticas de ajuste. Desde Nunca Más Económico se destacó que la memoria también se defiende en el plano económico, denunciando la reedición de un modelo excluyente que ya fracasó en el pasado.