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"Los industriales están generando empleo porque están ganando plata" Ariel Schale

Entrevista completa al Secretario de Industria Ariel Schale. "Hay tensiones con el abastecimiento, pero son debidas al crecimiento" afirmó.

Opinión 03 de abril de 2021 Editor Editor
Ariel Schale
Ariel Schale

El secretario de Industria de la Nación afirmó que el Gobierno cuenta con “un acompañamiento enorme del universo industrial”, aunque admitió que las restricciones de divisas por la que atraviesa el país mantendrá las “tensiones del crecimiento”. Sostuvo que la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores, vía paritarias, es “central” para el fortalecimiento del mercado interno. 

El secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa de la Nación, Ariel Schale, admitió tensiones en el marco de la reactivación económica producto de las restricciones para el acceso de divisas, y sostuvo que esa limitación afectará el crecimiento del país como también de las empresas.

 
Sin embargo, en una entrevista exclusiva, dijo que el proceso de reindustrialización cuenta con el “acompañamiento del universo industrial”, y en ese sentido señaló un camino de inversiones de parte del sector privado que sostiene el plan económico del Gobierno.

A continuación, la entrevista completa:

- ¿Cómo definís al empresario argentino?

- Empresarios hay muchos. Yo conozco mucho a los industriales y allí lo cierto es que, como todo universo social de la Argentina, la heterogeneidad es una característica fuerte. Sí te puedo decir que, si Argentina no pudo consolidar nunca un sendero de largo plazo de industrialización y de desarrollo de sus capacidades productivas, es porque siempre se encontró con cierto raquitismo en el ámbito de los industriales respecto al entendimiento de los ciclos políticos, inclusive también del interés económico. El ‘Vasco’ (José Ignacio) De Mendiguren tiene una frase muy buena que dice: “algunos industriales tienen menos instinto de supervivencia que una paloma. La paloma cuando ve un gato sale volando, algunos industriales cuando ven un gato se le acercan”, y creo que hay una parte de ese universo que está bien graficado en esa imagen.

- ¿Y eso impide avanzar en un plan nacional?

- No. Lo importante es la conducción política y, obviamente, nosotros sí sabemos dónde llevar a la industria argentina, la importancia central que tiene en la estrategia de la Argentina que viene. La Argentina es un país pobre, el 40% de su población es pobre, el 60% de nuestros pibes menores de 17 años son pobres y nosotros tenemos la certeza absoluta de que ese flagelo se resuelve andando el camino del desarrollo, del trabajo argentino, de la producción nacional, generando un mercado de trabajo que abrace a la mayor cantidad de compatriotas. Porque ese es el esquema que nosotros queremos, para nosotros gobernar es crear trabajo y es un mandato casi genético de nuestras convicciones, de nuestras decisiones, y para crear trabajo en el mundo actual es necesario tomar decisiones políticas, y tener industria es una decisión política cotidiana qué hay que reafirmar en la tarea diaria de gabinete y de la gestión, y es lo que hacemos.

- Es fuerte y poco habitual admitir que somos un país pobre, a pesar de que las estadísticas lo demuestran

- Yo no le tengo miedo a las definiciones, sobre todo a las que definen los desafíos que uno tiene por delante. Argentina se ha convertido en un país de requerimientos múltiples, de necesidades básicas que de una vez por todas tenemos que enfrentar: la desocupación y la pobreza. Nos preocupa desde el punto de vista de política industrial. La brecha que hay de capacidades entre lo que es el universo de asistidos, de la población nuestra atendida en políticas sociales, y los requerimientos que necesitamos que esa gente tenga para insertarse en el mundo del trabajo, cada vez es más grande y cada vez son más complejos los elementos para reparar ese daño producto de un esquema de desindustrialización que empezó, y estas son fechas muy oportunas para recordarlo, con el esquema económico de la dictadura militar.

- ¿Y qué peso tiene la gestión de Cambiemos en este contexto?

- Nunca ha sido gratis para la sociedad argentina soportar los procesos de desindustrialización, y el proceso de (Mauricio) Macri no fue uno más, sino que fue muy particular, que nada nuevo trajo respecto de otros, pero que tuvo sus características particulares. Fue muy largo en el tiempo, 21 meses consecutivos de caída de la actividad, 45 meses de destrucción del empleo industrial en 48 meses de gestión. Y a todos los sectores industriales les fue mal. Esas tres características no se vieron en ninguno de los otros dos procesos claros de desindustrialización, que fueron el de la dictadura militar y la economía de los 90.

- Con ese escenario, ¿es viable la reindustrialización?

- Reconstruir esa Argentina productiva después de la experiencia macrista, sobre la cual se monta el desafío del entorno pandémico, va a ser un trabajo duro de todos los argentinos. Estamos enfocados en eso, y lo cierto es que terminamos un 2020 consolidando un proceso de reactivación económica firme, con la industria creciendo en nivel de actividad, recuperando muchos sectores su actividad, producción plena, full capacity en algunas cadenas de valor productivas, generando más empleo del que teníamos antes de la pandemia. Hoy la industria tiene 7 mil puestos de trabajo más que a febrero de 2020, por ejemplo. En fin, desplegando lo que la industria nos da, esa posibilidad de crear empleo, de nuestros industriales invirtiendo y en las regiones ya, en nuestras distintas provincias, se ve el crecimiento económico.

- ¿Ya se cumplió el ciclo de la recomposición de stock y ahora estamos viendo una recomposición un poco más genuina respecto a lo que pasaba antes de la pandemia? ¿El empleo es sostenible respecto a esta actividad que tenemos?

- La recomposición de stock es una forma genuina de generar nivel de actividad, porque los stocks pueden recomponerse con productos importados o con producción nacional. Y lo cierto es que hemos estado bajo una dinámica del nivel de actividad muy fundamentada en la reposición de stock de las cadenas comerciales, y esperamos que el 2021 sea el año del despliegue del consumo fortaleciendo el poder adquisitivo de nuestros trabajadores. Y ahí tenemos el doble esquema, las paritarias en pleno proceso de negociación, y esperemos que el Senado vote a favor la reforma de la ley de impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría. Esto también va a inyectar casi $10 mil millones al mercado interno. Es decir, estrategias que nos permiten darle más densidad a nuestro mercado interno con lo que eso implica para nuestra industria.

 
- ¿Hay recuperación económica real?

- Si, la reactivación económica industrial es un hecho, está en un sendero firme y tiene por delante un año de crecimiento, que no está exento de tensiones. La primera tensión es el entorno pandémico, claramente. Y la segunda tensión es también una cuestión de estar coordinados con la política porque se están dando algunas quejas. ¿Cuáles? el abastecimiento de insumos importado, que no se tiene lo suficiente y demás. Nosotros venimos de un esquema donde nuestras industrias al año 2019 no tenían ninguna sustentabilidad económica, muchas estaban en proceso de convocatoria o a punto de presentarse a proceso de convocatoria. El triunfo electoral de Alberto Fernández pone de vuelta a la industria en un sendero de sustentabilidad. Cuando los industriales plantean el tema de mayores insumos por supuesto que está toda la administración abocada a que no falten los insumos necesarios para retroalimentar el círculo de producción y demás. Pero tenemos en este planteo algo que nos hace, de alguna forma, muy felices, porque sujetos inviables sin ningún tipo de destino económico, hoy tienen el problema de que necesitan más insumos para producir más para un mercado más demandante. 

- ¿Y seguirán estas tensiones?

- Toda la agenda que tenemos por delante está estructurada por problemas de crecimiento, donde también hay que saber administrar esas tensiones. Porque Argentina podría crecer este año diez u once puntos si tuviéramos lo dólares para crecer esa cantidad. Alas empresas les va a pasar lo mismo, van a crecer menos de lo que pueden crecer porque justamente el 2021 va a seguir siendo un año de recorrida dentro del esquema de restricción interna. Y la restricción externa es eso, básicamente contar con un recurso escaso como son las divisas y todo el esfuerzo de la gestión está dirigido allí para priorizar el uso eficiente y eficaz de ese recurso escaso para destinarlo a los insumos de nuestra industria, a los bienes de capital de las decisiones de inversión que ya están tomando la mayoría de nuestros industriales. Porque además de un esquema de reactivación, lo que vemos es un esquema de inversión muy agresivo por parte de las empresas, de las nacionales y de las internacionales. Todos los días estamos recibiendo inversiones del extranjero en el sector productivo, sobre todo muy fuerte del lado de Brasil, que está muy interesado en la evolución del entorno económico y en las perspectivas económicas de Argentina hacia adelante.

- ¿Existe un pie que no va tan a fondo con la convalidación de una recuperación tan acelerada del poder adquisitivo perdido? ¿Se va cumplir la recuperación de 4 puntos en el salario real?

- Es pilar rector de la política económica e industrial del país recomponer la capacidad del poder adquisitivo de nuestra población asalariada con ingresos, es un objetivo de política económica central. Y esto no es una cuestión menor, es funcional y estratégico a la retroalimentación del proceso. Necesitamos fortalecer nuestro mercado interno, es la plataforma de ganar competitividad de escala para poder tener industrias que puedan conquistar mercados internacionales a precios y a costos marginales, y todo esto se basa en una variable central que es la fortaleza de nuestro mercado interno. Y esto lo comprenden todos, las fuerzas del trabajo, las fuerzas también empresariales, industriales.

- Si hay mayores restricciones ¿la industria va a seguir funcionando o podría volver a cerrar?

- Si algo nos enseñó atravesar la primera experiencia de marzo y abril de la primera cuarentena es que la industria ha sido muy importante en la preservación de la política sanitaria de nuestros trabajadores. La industria ha funcionado a través de sus protocolos sanitarios, es un espacio de preservación de la salud de nuestra población, de la detección temprana de casos. Son absolutamente marginales, casi inexistentes, los casos de contagio masivos en fábricas. Los contagios han sido siempre del personal en su vida social, nunca en la planta. No ingresan por protocolo personas con fiebre, todos los controles que se dan antes de ingresar a la planta, todo el esquema de trabajo celular garantizando la producción, pero sobre todo la industria como una plataforma de detección permanente de infectados Covid ha sido un aliado de la política sanitaria muy importante. Y la industria y los sindicatos han respondido a estos protocolos muy bien. ¿Y sabés por qué? porque la industria es una actividad donde permanentemente se administran procesos y procedimientos, y el Covid le agregó un proceso más a los que se administran diariamente, no es complejo para la dinámica industrial poder administrar también el entorno pandémico.

- ¿Tienen el respaldo industrial a pesar de los reclamos?

- Sí, nosotros tenemos un acompañamiento enorme del universo industrial, un apoyo diario, permanente, codo a codo de la gestión, por nuestro estilo de gestión, pero también por el impacto de nuestras medidas. Hoy los industriales están invirtiendo, generando empleo porque están ganando plata. Por supuesto que hay una doble agenda, la que se estructura en base a los problemas que nos da el crecimiento y después reclamos puntuales del entorno Covid. Hoy tenés el tema de todo el personal suspendido por cuestiones sanitarias, que es parte del reclamo de la industria, el tema de los sobrecostos Covid, el tema del transporte de la gente. Nada que no pueda encaminarse con el diálogo, en la dinámica que tenemos que es estar cuerpo a cuerpo. Veremos qué nos depara la política sanitaria, todas las decisiones del gobierno, sobre todo la de política industrial han estado supeditadas a la evolución de la política sanitaria. Estaremos muy atentos a lo que vayamos resolviendo en estos días, que son días determinantes, porque no podemos poner en riesgo todo lo conquistado, que no es poco.

- ¿Es tiempo de invertir en la industria?

- Sí, claro. La industria tiene en la Argentina un enorme sendero de crecimiento, de rentabilidad. Lo que tenemos en adelante es una gran batalla de oferta, porque la demanda va a estar garantizada, y la mejor forma de tener garantizada la oferta es produciendo en el país. Hoy todos los productos que se producen están vendidos, por eso la tensión que existe entre demanda y oferta, la tensión con los stocks porque el mercado está mucho más demandante que abastecido. Y eso es una situación que nos gusta administrar porque sin esa tensión no podés industrializar. Necesitamos que esa incomodidad esté siempre vigente porque tenemos que industrializar mucho, tenemos mucho empleo por crear. Y el único garante como usina, como creador de empleo, es la industria. Es el garante de trabajo humano de aquí en adelante, y esto no es sólo en Argentina, es una cuestión a nivel global, de la dinámica del comercio global. Por eso los países desarrollados, que antes que nada son verdaderas potencias industriales, están en este momento también preservando sus mercados, pidiéndole a la globalización que le devuelva todos los puestos industriales a su territorio nacional porque la industria va a ser indudablemente el único sector garante y generador de trabajo humano.

- ¿Cuáles son los inconvenientes que se presentan ante este plan?

- Tenemos muy claro el esquema de desarrollo de la Argentina, y creo que hay varios obstáculos, pero al menos dos muy importantes. Uno es esta brecha de la Argentina asistida, ese universo de compatriotas que no han nacido seguidos por generaciones en la dinámica del mundo del trabajo. Y ahí nuestra obsesión por ser un puente entre el mundo de la asistencia al mundo del trabajo. Me parece que ese es un elemento central, Argentina no tiene destino si no incorpora al mundo del trabajo a ese universo de asistencia. Y la otra es la grieta, que es uno de los factores más obturantes del proceso de desarrollo. No puede ser que los argentinos estemos todo el día discutiendo obviedades, muchas intrascendentes, y en las trascendentes que perdamos tanto de vista como sociedad la claridad de la defensa del interés nacional. Me parece que ese es también un desafío muy importante.

- ¿Cerrar la grieta es posible en un año electoral?

- Sí, pasa que volvemos a discutir obviedades. Decía un filósofo “tristes los tiempos en los que se discuten obviedades”. Discutir si los argentinos tenemos que tener industria o no, me parece una obviedad que no puede ser parte de la discusión de una disputa política.

 Fuente: diario bae

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