Mundo Empresarial Mundo Empresarial

Últimas noticias

Una vez más volvieron a crecer las Leliq y Pases

Los pasivos remunerados volvieron a crecer en julio y, con ellos, los intereses que devengan mes a mes. Hubo un alza de 1,7% real durante el mes pasado en los pagos a los bancos que generan los instrumentos de política monetaria. El año terminará por arriba del $1 billón y se acercará a los niveles del 2019 en términos reales

Economía 10 de agosto de 2021 Colaborador Colaborador
BCRA

Los intereses de Leliq y Pases no dejan de crecer mes a mes. En julio batieron un nuevo récord y generaron un gasto devengado de 117.319 millones de pesos, lo que implicó un crecimiento nominal de 4,8% respecto a junio, muy por encima de la inflación en torno a 3% que se espera para el mes, y una suba real de 1,7%. Así, la remuneración que reciben los bancos por el creciente stock de instrumentos de política monetaria se encamina a superar por bastante el billón de pesos durante el 2021.

Si eso ocurre, se tratará de un crecimiento real importante respecto a lo ocurrido durante el 2020, cuando el pago a los bancos fue de $721.559 millones, con una inflación promedio en torno al 48% entre un año y otro. Y se acercará a los niveles del 2019, cuando trepó hasta $692.713 millones, pero con una inflación promedio de alrededor de 110% en ese bienio. Para que haya empate con ese año, el pago a los bancos tendrá que llegar a $1,5 billón.

arbaARBA habilitó una moratoria para regular deudas vencidas de este año

La pandemia implicó un evidente cambio de planes para el Gobierno en materia de gasto cuasifiscal. El concepto previo a las elecciones apuntaba a reducir el pago a los bancos generado por los instrumentos de política monetaria y reducir el devengamiento de intereses de los pasivos remunerados. Antes de eso, Cambiemos había llevado al stock al límite, mediante la apuesta al carry trade vía estabilidad cambiaria y súper tasa de interés en pesos, lo que desembocó en las megadevaluaciones de 2018 y 2019.

Sin embargo, la realidad fue por otro lado a partir del 2020: llegó la pandemia y la situación económica y social obligó al Gobierno a realizar un extraordinario gasto social a lo largo de la segunda mitad del 2020, para intentar paliar la contracción del empleo y la caída generalizada en los ingresos, con mayor impacto en los asalariados y con fuerte crecimiento de la pobreza, que llegó al 42%. El déficit fiscal, con énfasis en combatir el deterioro social, trepó hasta el 6,5% del PBI, el nivel más alto desde la década de '80.

Eso se tradujo en una fuerte emisión monetaria, que trepó hasta los $2 billones tomando en cuenta solo los envíos al Tesoro para cubrir ese rojo del 2020. La necesidad de esterilizar esos pesos para evitar una salida al dólar más masiva generó un crecimiento de los pasivos remunerados que era impensable en la previa. Esta vez forzados por la coyuntura global, el stock de Leliq y Pases trepó hasta níveles similares a los de 2018, en términos del PBI. Hoy están en 11,1% del producto.

Junio fue el primer mes del año en el que el stock dejó de crecer e incluso hubo un leve desarme de $14.456 millones. En julio se volvió a desatar y el BCRA esterilizó $213.475 millones. En lo que va del año acumuló ya una absorción de $1 billón. El costo en términos de intereses es lo que hace crecer la bola y lo que, a la vez, genera mayores necesidades de captación de recursos por parte de la tasa de interés que ofrecen los pasivos remunerados, ya que implica una emisión monetaria que hay que reabsorber. En el 2021 ya se pagaron $705.462 millones a los bancos y la cuenta superará con ganas el $1 billón. Desde la consultora Macroview estiman que llegará al $1,5 billón.

Desde LCG afirmaron: “El abultado stock de pasivos remunerados seguirá implicando un compromiso de emisión futura ya sea por efecto del pago de intereses que arrastra o, directamente, por su eventual desarme. Luego del retroceso marginal de los pasivos remunerados en junio resultado de la recomposición estacional de la demanda de dinero, en el último mes, siendo el único componente contractivo de la base monetaria, el stock volvió a crecer. Supera el 11% del PBI, y se ubica apenas por debajo del máximo alcanzado unos meses atrás, todavía elevado en términos históricos”.

Fuente: BAE Negocios

Te puede interesar

Lo más visto

Boletín de noticias