Bulgheroni: “Necesitamos políticas de Estado, no de gobiernos”

Economía 30 de septiembre de 2019 Por
El hombre más rico de la Argentina, chairman de Pan American Energy Group, habló ante unos 400 ejecutivos petroleros. Compartió definiciones sobre el futuro de sus negocios y deslizó críticas a las medidas cortoplacistas
13-CiCyp-Alejandro-Bulgheroni

“No necesita mayores presentaciones”, dijo Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG). Alejandro Bulgheroni aceptó la invitación y subió al estrado. Traje gris oscuro, camisa blanca, corbata roja, con vivos plateados. Una vez sentado sobre el escenario, alzó la mirada y sus ojos recorrieron el colmado auditorio de La Rural, con las más de 350 sillas ocupadas y varias decenas de personas paradas. Como si fuera un águila, vigilando el panorama.

Chairman de Pan American Energy Group, es infrecuente que Bulgheroni hable en público. Ocurrió este miércoles, durante la Argentina Oil & Gas Expo, la muestra anual de la industria petrolera. Y el hombre más rico de la Argentina, con una fortuna de u$s 6200 millones, compartió definiciones sobre el presente y, sobre todo, el futuro de sus negocios.

alberto-fernandez-y-maximo-kirchner-en-smata-2La UIA recibe a Alberto Fernández en busca de un plan industrial

“Siempre admiré algo: usamos la misma tecnología del mundo pero, tal vez, con más éxito. Acá, hay un desarrollo mucho más ‘artesanal'”, arrancó para describir lo que, sostiene, es la clave del éxito de Cerro Dragón, el mayor yacimiento de producción de petróleo convencional de la Argentina.

Hoy, explicó Bulgheroni, produce 95.000 barriles diarios de crudo diarios. Iniciado en los ’50, ya extrajo 1200 millones de barriles de petróleo y le quedan reservas por 900 millones. Lo propio ocurre con el gas, que empezó a extraer hace 20 años: produjo más de 1,3 TCF (sigla de billón, o “trillion”, de metros cúbicos de gas) y, “por lo menos”, todavía resta 1.

“Eso es lo que dicen los especialistas. Yo creo que más”, sonrió, en relación a las reservas de crudo que conserva el yacimiento. Lo hizo con la costumbre de quien está acostumbrado a expandir límites (y exigir en consecuencia). Como cuando hizo referencia a las características de operación del yacimiento, que está en un 80% en recuperación secundaria.

“Los costos siguen siendo muy altos. ¿No es cierto, Dany?”, consultó, mirando hacia la primera fila de sillas. Daniel Massaccesi, máximo responsable de Operaciones de PAE, asintió.

Bulgheroni habló con orgullo de Cerro Dragón. También, de su apuesta por México, donde PAE se convirtió en la primera petrolera privada que empezó a perforar en territorio azteca en más de 70 años. Y de la inversión de u$s 1500 millones que hizo en Axion, (“una linda historia”, la definió) para, en sus palabras, “hacer una refinería nueva encima de la anterior”.

“Había muchos problemas ecológicos enterrados. Como en todos lados”, refirió, en relación a las instalaciones compradas a Esso en 2012. “Hoy, Campana quedó saneada totalmente en su subsuelo”, enfatizó. El proyecto ampliará en 60% la producción de gasoil y naftas de la refinería, con la más alta tecnología ecológica, subrayó. “Seremos los únicos que haremos 2,2 millones de metros cúbicos por año de low-sulfure diesel, que hoy se importa”, describió.

“Pudimos hacer la ampliación sin parar la operación. Gracias a Dios”, celebró. La muletilla de gratitud divina sale seguido de sus labios. Como cuando se refirió a los volúmenes de gas que hoy da Vaca Muerta, una realidad que, todavía, puede prometer más.

“En shale, podemos desarrollar reservas de gas de más de 15 TCF”, afirmó, sobre la apuesta de PAE por los no convencionales. “El petróleo a desarrollar también es importante”, continuó. “Ahora, nos concentramos en petróleo. No podemos seguir adelante con el gas porque no tenemos medios de evacuación”, explicó. Aunque, rápidamente, aclaró: “No quiero que pensemos que somos gente con falta de previsión. O que no hicimos las cosas bien. En los Estados Unidos, también están teniendo estos problemas”.

“Siempre existe un desfasaje entre las obras de infraestructura y el avance de la perforación y el desarrollo”, relativizó. Por eso, piensa que el principal factor para potenciar la producción de no convencionales en la Argentina es el gas natural licuado (LNG, por su sigla en inglés). “Para desarrollar Vaca Muerta, hacen falta condiciones de largo plazo. Lo único que uno no puede modificar es el precio internacional. Vivimos malas experiencias en la Argentina de cómo, manipulando el precio del petróleo y del gas, se llegó a hechos no deseados”.

No fue la única crítica que deslizó. “Tenemos muy buenas perspectivas. La producción de petróleo puede desarrollarse mucho más rápido. Es un commodity. En cambio, en gas, más con estos volúmenes con los que contamos, tenemos que producir LNG. No hay otra forma. Los gasoductos existentes, con Uruguay, Brasil y Chile, son volúmenes muy chicos. No entiendo por qué, todavía, no se están haciendo los nuevos”.

Habla pausado Bulgheroni. Como si meditara cada palabra. Pero, una vez dicha, es contundente. Como su gesto severo, potenciado por las luces de los reflectores. Cada tanto, se permite una sonrisa, ancha, blanca, calcada a la de la foto que lo muestra la pantalla a su espalda. Por ejemplo, cuando recordó que lleva 10 años diciendo que el gas tendrá un mercado spot. “Pero, todavía, no es un commodity. Por eso, todos los proyectos de LNG se hacen con un ancla: un comprador que garantice la producción de los próximos 20 o 30 años. Hay que buscarlo en el mundo”, aseguró. “Asia, China”, sugirió dónde encontrarlo.

Esto le dio pie para retomar la línea que habían subrayado sus antecesores en la segunda jornada del encuentro de los CEOs de la AOG: la necesidad de previsibilidad y reglas estables, de largo plazo.

“Nuestro país necesita políticas de Estado, no de gobiernos. Hay un consenso entre la mayoría de los partidos políticos de que el desarrollo de Vaca Muerta debe ser una política de estado. Pero eso requiere muchos más compromisos de exportación y una estabilidad macroeconómica a largo plazo. No es posible que uno exporte a un precio, a ciertas condiciones, y lo obliguen a liquidar a lo que está el dólar a determinado día. Están manejando el precio de mi petróleo”, explicó, enfático.

“Me dan una concesión. Yo tengo la libertad de hacer lo que quiero con mi petróleo, siempre y cuando, cumpla, primero, las necesidades, que son abastecer el mercado local. Ojalá la Argentina pueda costear todo lo que vamos a producir. Pero estos son problemas lindos. Hace años, discutíamos si la Argentina era un país petrolero o uno con petróleo. O si teníamos el gas para cumplir con nuestra matriz energética”, concluyó. (El Cronista)

Fuente: 

Te puede interesar